Blogosonda

Porque el talento se acaba

Música para llevar a una isla desierta… o a Castellón: The waterboys

En el principio fue el fútbol. Bastante antes del final, la música. Escribiré sobre ella aunque se escuche. Me apasiona, me amansa, me enloquece, me descontrola. Después de la rueda, el fuego y el pulpo a feira, el mejor invento de la humanidad.

Empiezo, sin ningún orden y mucho menos concierto -escribiendo como estoy de música- con algunos de mis músicos preferidos. Es decir, los que hacen música para llevar a una isla desierta… o a Castellón. (Espero que nadie de allí me lea. No lo hacen ni los de aquí o sea que no hay nada que temer, pero es que aquello es mu feo).

 The Waterboys

Mike Scott, en la imagen junto al esplendente violinista Steve Wickham, es un genio. Y punto. Creo que esta frase la voy a repetir mucho en esta categoría de tan surrealista blog. Scott es Jagger con veinte años menos. Un monstruo. Un tipo capaz de hacer dos canciones (The whole of the moon y Fisherman Blues) entre las diez mejores de la historia y diez más entre las mejores cien. (Por cierto, cualquier día de estos empezaré a hacer listas de las mejores, las peores, las mediopensionistas…sos vais a cagar). El único capaz de explicarme sobre un escenario la diferencia entre un reel, un jig, una polka… Veinticinco años haciendo música a su bola. Su album “Room to roam”, con casi veinte años de edad, es una delicia. Oírlo en la irlandesa Spidall, mucho más. Los escucho mucho últimamente y cada vez me gustan más. Me estaré haciendo más joven. 

Leave a Reply