Blogosonda

Porque el talento se acaba

Música para llevarse a una isla desierta…o a Castellón: Dire Straits

Lo más. De lo más. El mejor grupo de la historia. Al menos, de la mía. Llevaba recortado a Knopfler en mi carpeta de 3º de BUP junto a Marta Sánchez. Ningún conflicto existencial. La mente y la carne. Lloré a moco tendido viéndoles por primera vez en el Calderón -qué mejor sitio- en mayo del 91. Qué tiempos. Discos redondos. Canciones monumentales. La mejor forma posible de tocar la guitarra con solo tres dedos. Y con seis. Los sultanes, Romeo, Julieta, ese prodigio llamado Telegraph road, ese otro del túnel del amor y decenas y decenas de pequeñas obras de arte. Bandas sonoras radiantes de películas irrelevantes. Letras aprendidas de carrerilla -”You get a shiver in the dark, its raining in the park but meantime”-, sin entenderlo demasiado bien, pero qué más daba. Podría escribir un libro, pero me han dicho los que saben de blogs que hay que ser conciso en cada post -que así los llaman-. Como el talento se acaba, Knopfler se amariconó, con perdón, y se dedicó a hacer discos de saldo en los que no cabría ni la peor de las canciones de sus primeras obras. Si alguien no conoce alguno de los discos de Dire Straits, que ya me extrañe, le envidio profundamente.

One Response to “Música para llevarse a una isla desierta…o a Castellón: Dire Straits”

  1. anonimo Says:

    martasanchez.superforos.com

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