Música para llevarse a una isla desierta…o a Castellón: Calamaro
Posted in Con ella a otra parte on August 9th, 2008
Si en nuestra vida real siempre fuimos decadentes, él debe ser carne mortal. Un genio, otro más. Lo tiene que ser quien dice que no se puede vivir del amor, quien canta a la paloma más bella del mundo, quien dedica una canción a Maradona (el más grande) y quien habla del Lou Bizarro que, por cierto, cayó por knock out. Grande entre los grandes, mucho más sin esas gafas de sol que impedían ver sus ojos. Como todos los genios, compone más y mejor cuando está triste y depre. Le deseo lo mejor aunque sus discos sean peores. Con lo que ha hecho tenemos bastante más que suficiente. Rodríguez, como yo. De creatividad locuaz, casi diarreica. Letrista monumental, como el estadio de River. Músico total. Argentino, con todo lo que ello conlleva.
Cómo mola esto de los Juegos. Y no ha hecho más que empezar. Lo de la ceremonia fue flipante. Miles de chinos alucinando al mundo. Un espectáculo. Y empieza todo. Y ahí estoy recordando cuál es el sistema de puntuación del bádminton (lo aprendí en Atenas 2004 pero ya se me había olvidado), viendo como las chicas de baloncesto pagan los nervios del estreno y pegando un grito de alegría cuando veo a Samuel Sánchez cruzar el primero en la línea de meta junto a la tremenda Muralla China. Vaya añito que lleva el ciclismo, fuera de tramposos y arruinadores profesionales de vidas. Y mañana, madrugón (8:30) para ver debutar al mejor equipo de baloncesto español de la historia. Me gustaría también ver en directo (3:00) el estreno del equipo de balonmano, pero creo que no doy para tanto. Esto es un no parar. Y que no pare.