Blogosonda

Porque el talento se acaba

Música para llevarse a una isla desierta…o a Castellón: Alasdair Fraser

Este señor de la derecha, con aspecto de simpático león de la Metro me ha hecho llorar un par de veces. Así, como suena. Y no lo logra cualquiera fácilmente, aparte de yo mismo, por supuesto. Como siempre contaba el grandísimo Trecet, Fraser era un reputado ingeniero petrolífero escocés que, después de algunos años dedicado al oro negro, decidió volver a sus orígenes y retomar sus excelsas condiciones para tocar el violín. Parte de la humanidad, entre la que me incluyo, aún no se lo ha podido agradecer suficientemente. Jamás de un violín salió tanta belleza. Jamás. Sus conciertos a dúo con el genial Paul Machlis pasarán a la historia de la música que tanto me hizo soñar de joven. Su “Calliope House” era imposible de seguir. Escuchando “Common ground”, sonó en mi boda aunque nadie lo escuchó, se erizan casi todas las partes de mi cuerpo. Es un genio. Total, inconmensurable. Volveré a su música cuando vuelva a mi vida.

Leave a Reply