Belleza exagerada

Amanece. Comienzan las persianas a rasgar la madrugada con sus sonidos tan incómodos. Las nubes han sido desplazadas por un leve levitar de viento paralelo y han deformado la estampa como la cara de un boxeador destrozado. Llegado al punto que el espectáculo es tan deslumbrante he bajado del todo la persiana. Así otra vez una noche fingida. Donde nadie apenas me nota nada. Salvo a mí, que ¡no vean cómo me noto!

Acabo de dejar de respirar, ya no me importa. Comienzo a dejar de ser un ente detectable. Read more »

Sin interés

Escribir de lo primero que aparece entre el papel y tus ojos que lo miran. Entonces uno se pregunta qué realmente tiene importancia y en qué grado. Y arbitria el terrible caos y saca tarjetas de todos los colores. Se pone uno a hablar de lo que ha oído hablar y hay mucho bulo y cualquiera forma parte de un debate de postre o café o tapa sin horarios. Y yo, que vivo infelizmente desactualizado, me enfrento al terrible disparate de al menos describir algún acontecimiento. Entonces ves que aún no te has decidido porque casi nada resalta dentro de mi interés y compruebas al menos, que has avanzado en la tarea de ir articulando. Read more »

Silencio y extremidades

Voy a patentar el silencio. Y cobrar canons o royalties o alguna otra palabra angloparlada. Las copias serán sólo ilegales. Sólo cobraré el auténtico silencio. Pero las copias también.

Como idea. Visitaré los enterramientos y cobraré por cada uno que vea llorando sin apliques sonoros, cobraré a aquel que de tanta pena se haga hasta eco para adentro. Me pagará, sabe que lo pillé delinquiendo, le daré de vuelta, un emotivísimo abrazo de condolencia, de franca unión en su dolor. En esa comunión emocional no del todo inventada. Read more »

Libélula

El calor va ganando la batalla por la temperatura. Aunque el frío combate partisano, comete emboscadas traicioneras y si te vistes con lo justo, te deja los pezones como clavos. Pero yo sigo fijándome en los cielos. Edredón cambiante de nubes. Colcha esponjosa sobre nuestras cabezas, que si se cayera el cielo sobre ellas, da al menos la sensación de amortiguar su peso, por Tutatis.

El tiempo se instala cárdeno en mis ojeras de tantas noches sin dormir o  por dormírmelas del todo. Se acerca el aniversario de mi nacimiento y los dígitos no paran de crecer, jamás pensé que llegaría a rellenar tantas efemérides. Cobarde fui y no supe atajar esta suma y sajarla con un mal acto y un buen epitafio. Read more »

Sal y azúcar

Hoy, me adelanté a los plazos exigidos, como se adelanta la salida del periódico por el primero de mayo, antiguo día del trabajo, a día de hoy llamémosle día del paro. Es de noche, hoy no madrugo para articularme, soy el dueño del tiempo oscuro de mi charca, estoy tumbado en la parte izquierda de mi colchón de matrimonio inconsumado, en el sótano de mi cuarto. En la otra parte, para rellenar tanta ausencia, algún libro y periódicos atrasados que voy entre leyendo, algún folio blanco del todo y un par de bolígrafos secos de nunca utilizarlos. Acabo de poner una música que me invita a saltar como un astronauta ingrávido por los tejados. Árboles, balcones, farolas y estáticas antenas de telefonías móviles. Con este paisajazo dan ganas de comprar un billete sin vuelta atrás pero en zig zag, para no completar jamás un círculo que me regresara a mi origen previniendo la redondez de este planeta. Si miras al horizonte, allá a lo lejos… lo surca siempre un petrolero. Comencé a quejarme muy joven. ¡La que me queda! Read more »

Transustanciándome

El negro se pega al papel adecuadamente. Dos colores que se contrapuntan. Así la vida entera. En este artículo, pronostico neuras y un desarrollo insostenible. Quizá algún verso anatómico y barato. “Céspedes para mis pies, tu piel para mis manos”. O según está lloviendo “En mi sangre me borbotas”.

Me encuentro como el hombre aquel que perdió sus días, que dónde están, que no los encuentra. Que sale o se queda en casa y los busca por igual en vano. Y se pregunta: ¿Cuánto ocupan? ¿Dónde se habrán metido? ¿De qué color murieron?… Read more »

No juego

Siempre he pensado, bueno, alguna vez… que si yo fuera usted desobedeciéndome fielmente, al intentar leerme, lo haría siempre como envuelto en una escafandra invisible… una pompa de jabón o de saliva si nos ponemos menos dibujantes. En un silencio no muy adentro pero requerido, voluntario, crear una atmósfera de cierto aislamiento, para tal vez si entienden ustedes algo, me lo expliquen.

Veo en el calendario oficial (lo tengo descatalogado) varios días en rojo. Fiestas. Santas… Santas Fiestas. Sacaremos a Cristo, si su padre quiere y hace sol y llenaremos los corazones y las terrazas. La ferviente, el fervor o la fervescencia cayeron en desuso, de sus misericordiosas filas desertan jóvenes que quieren practicar otras actividades alternativas y realizadoras plenas como mover descompasadamente borracho el esqueleto al son de una música cualquiera. Para mí, empate. Read more »

La costumbre

La primavera se inmiscuye en este mes que aún le debiera pertenecer al invierno. ¿Debiera denominarse premavera?. Los ocres y los pajizos dejan paso a las tonalidades primarias combinadas. El sol da el calor y el color que se merece el campo y la naturaleza florece junto a nuestro más primario instinto. La naturaleza me reconcilia siempre con el Hombre, precisamente por mostrarse ausente. Dejándome humano amplio, ciudadano escaso.

Subido a un pequeño montículo al que me trajo tranquilamente el deslizar de mi motocicleta… Contemplo esta ciudad mía, cómo se agota de un vistazo. Un pueblito al fin y al cabo. En sus entrañas no hay mucho saber, sólo tiendas en rebajas. Ocio y diversión a tantos euros la hora. Read more »

De perros

No me puedo quedar dormido, tengo dos despertadores naturales. Si abro la persiana, el sol sobre mis ojos según va amaneciendo y las voces puntuales de la loca de mi vecina. Así termina la siesta a deshoras que me doy antes de articularme. Es muy pronto para mi (dis)gusto, estoy de todo a estas horas menos poético. Marzo llega impreciso, trayéndonos todos los tiempos, trastocando los horarios y las intensidades de las calefacciones. Pero por favor, fíjense en sus cielos.

Ventea y nieva en el norte según me informo y yo aquí en ayunas al sol recién nacido, sin ningún verso que llevarme a la boca. Lo más intrépido que hice este mes, fue ver cómo me crecía la barba. Read more »

Televisionando

Suaviza el sol las tardes de invierno y hemos tenido días prístinos donde el horizonte se acerca de un vistazo impunemente. Si te subes a una loma, se puede llegar a ver el mar. Exagero y miento. Ante la verdad, cualquier bella sonrisa se queda con los dientes pochos.  

Hoy, a falta de inspiración, espiro. Tengo que escribir, queda una hora. Voy a encender el aparato a ver qué escupe. Aplaudo el gran acierto de reconocer mis errores. Aquí está, es fácil, no hay más que apretar botones, bienvenida sea la sobrecarga informativa. Les haré un zumo: Read more »

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