Disfraces

“La vida, de inicio, me viene en contra”

Recién bajados mis globos oculares y aún entre abriendo mis dos párpados no al unísono, retomo la verticalidad pausadamente. El sol aún no se asoma. Qué inhóspito parece todo, qué bien me encuentro en lo profundo de mi cama. Ingiero una infusión roja sangre azucarada que me da un sabor mejor que el putrefacto éste con el que despierto y vuelvo a depositarme, como si fuera una ele imperfecta, en el calor aún mamífero de mis sábanas. Me toca escribir. ¿De qué? No sé, ya iremos viendo. Chasco mis dedos adrede mientras tanto, que mi corazón se chasca sin querer por mil motivos. A ver si escribo de un tirón, como el que tengo desde hace unos días en el cuello. Read more »

Ruinas

 

“Si conocieras la verdad, te espantarías”.

Tras un paréntesis que hice a la nieve y a la niebla y a los mercurios bajo cero, me reencuentro nuevamente con ese gas nebuloso (hubiese deseado escribir nébula) que esconde las mañanas, y observo desde mi sofá, apenas los contornos. Enmantado aún por lo fresco y temprano de la jornada, comenzamos mi ciudad y yo el desperezo. Vengo de darme una cura de sueño de esas que asustan a los organizados. Estuve durmiendo todo lo que me dejé estos días cambiando de aviones, horas y continentes. Read more »

Espigador

Espigador de ideas y palabras. Hombre reciclante. No tengo la más mínima intención de escribir algo duradero. En ello ando. Sentado, viendo nevar por la ventana. Llevo días tremendamente desinformado, sin encender el aparato escupidor de imágenes, sin ojear u hojear papeles de periódicos ni sintonizar ondas hertzianas de la radio, más de lo mismo. No, el progreso no idiotiza. Somos progresivamente idiotas. Ahora hay más cámaras y micrófonos, sólo es eso, estamos más informados de lo estúpidos que somos.  Read more »

No se dice

Me gusta la madrugada. Como siempre, está tranquila. La noche, el sueño y el frío ayudan a ralentizar la vida. El invierno se hace oficial y la ilusión aún reposa en forma de número de cinco cifras en el bombo. Cuando no me estén leyendo, quizá alguno de ustedes haya sido tocado por la varita de la fortuna y consiga una buena suma de dinero. Anticipo, al fin y al cabo, de sus gastos existenciales.

Read more »

Altamente enfadable

Antes de escribir, hice un enorme listado de lo que menos me interesa. Este es el resultado: Cualquier cosa. Me cuesta horrores enfrentarme ante un papel que anda como yo, todito lleno de blanco, por eso, aburridor, doy suelta a mi delirio articulado en formato-queja.

Para mí las navidades sólo son bombillas en las calles. Lástima que los motivos sean tan ridículos, la idea podría estar bien, alternar la noche con sus brumas, que batalle la luz artificial contra lo oscuro. Por lo demás, no hay más. Y si lo hay, pertenece a mi inventario anterior. Read more »

Magnetostera

Por las noches, ya cae ese telón de bruma que abriga al frío, que todo lo oculta y que me encanta. Nubes reposando sobre el suelo y azoteas. Abro la ventana, me pongo el abrigo y la invito a entrar para constatar que no sea metáfora, sino hecho, que puedo estar en las nubes sin moverme de mi casa. Si apagas las noticias con su televisión, si apagas la cabeza y hasta tu entorno, ahí te quedas, expuesto ante ti mismo, dispuesto a huir, para no aburrirte, a cualquier sitio. Yo suelo dejarme atrapar, lo hago mucho.

Ácaros ahí abajo, en su universo-alfombra, inaplastables y ajenos, pese a mi peso de pies descalzos en kilogramos. Ácaro me siento, solamente oprimible pero también inaplastable. Lo digo así, para creérmelo, pero sabiendo perfectamente que me miento. Read more »

Ciudadano Cero

El otoño ya desgastó casi todo los verdes y se apiada todavía de nosostros por no bajar los termómetros a su punto de nieve. Pero hará frío, no lo duden. Para esta temporada otoño-invierno me he propuesto unas propuestas que como siempre iré incumpliendo.

El pueblo siempre se las ingenia que siempre tiene arriba, a quien no sabe derrocarlo. Por eso, seguir saboreando la soledad como se relame un gato, acicalándome para sobrevivir escupiéndome en las manos, que cada día, comienza un nuevo asalto.

Líderes hay para todos los criterios o mejor dicho, por la falta de ellos. Hemos pertenecido a jefes demasiado malos, muchísimos, memos casi todos. Ya no sólo la vida es un gran juego, ahora además, se ha convertido en una competición con escasos ganadores para tantos participantes. Read more »

zzZZZzz

Me duermo. Es muy de madrugada cuando escribo y podía ser más si no fuese por esa hora que viví hace poco y que me la quitaron. Porque ahora, dispongo de una hora por delante y maldigo no tener el artículo ya articulado. Me he levantado de una siesta de sofá y abro la ventana para que me despeje el aire extrañamente benigno que sabe conservar estos últimos de octubre. Me voy despertando a ritmo de motor de furgonetas de reparto. ¡Y una leche! A ser posible con galletas.

Cuando veo imágenes de gente tan y tan importante, que copan las portadas de los programas desinformativos, poso mi mirada limpia y éstos me la extravían. Siempre haciendo grandes negocios, repartimiento de clientela. Corporaciones, empresas y estados. Representantes a ser corruptos, incompetentes e ilegales, aunque esto último, tampoco es muy temeroso. Hay legalidades que provocan aún más daño. Read more »

La mierda siempre le cae al de abajo

Es curioso toparme cada quince días con la costumbre de tumbarme a escribir este artículo-diván, donde acomodo mis confesiones más íntimas y humanas. Ajeno como estoy a todo tipo de Artes y a la escritura en general, considero meritorio el repetirme constantemente en el mismo discurso sin chicha, miga ni migajas.
Infectado como estoy por el virus de la imagen, contaminado de fotogramas audiovisuales, mi mente a veces se asemeja a un montaje trepidante, en plan cabecera de programa de noticias o de catástrofes. O ambos. Si consigo apaciguar el contenido de la cascada fotográfica, rellenando la secuencia de imágenes tendentes a una placidad extrema, logro conciliar la templanza nuevamente. Sentado adrede sobre el botón de Pausa, aquí estoy, con frases escapadas hacia nosédónde. Read more »

¡A mí qué!

Se fue septiembre sin soplar, desembocando en un octubre como siempre. Muerto el verano pero aún rescoldos. Otoño llegó tibio, continuista, siguiendo el ciclo del cambio climático por ahora. De aquí a unos años… lo que nos reiremos.

Pero, ajeno a la señalización de la efeméride, me muevo en un calendario sin nomenclaturas, ni números en rojo. Así me va, que mi memoria no me ayuda y me consiente formar parte de un constante estado vaporoso. Siempre suelo estar donde no haya gente, que la gente me absorbe el individuo y de ahí, las comparativas, los complejos, los egos, las soberbias. Estaré solo y de la soledad beberé de los pozos que me escarbo. Read more »

Next Page »