Cronometren

Últimamente, hago como que madrugo, me he quitado varias horas de encima. Antes me daba por dormido hasta la media tarde, he rebajado (aprox.) hasta el medio día. Mis mejores marcas en años. Así haré lo mismo, que es muy poco, pero en otro rango horario. Hoy hace sol, mucho, bueno, hace uno, pero muy fuerte. No sé si salir y derretirme o quedarme tumbado un rato más, esperando que algo surja por ahí afuera que demande mis atenciones que son pocas.
Abro la ventana, un mosquito hace como que quiere entrar a visitarme. Puede ser lo más emocionante que me pase en horas. Eso, que se me acabe el dentífrico o que se me pince un músculo. Sigo tumbado, un rato más, en ahorro de emociones. Las moscas sobrevuelan mis pensamientos. No es que me domine el pesimismo, es que vivo aterrado, enfermo por arreglar el mundo mentalmente. El humor es atacado a dentelladas y sale de mí mordido de negrura. He de blanquearlo con mucha cal para colorearlo con mil arenas. Lo tengo, doy fe si la tuviera, pero en texto se me hace tímido y apenas sale convocado. Ella me distrae del terror continuo de estar vivo. Almibara el sabor amargo de mi vida atragantada. Necesito para escribir un buen dopaje o más entrenamiento.

Estoy leyendo vidas de otros, otras vidas. Que pudieron ser la mía y como no lo son, las indago, a ver qué tenemos en común y en la distancia. Unos que ya murieron pero que al pensar en ellos, cual mesías, resucito, insuflándome de ánimos su recuerdo. Cinematográficamente, confieso: Me es más fácil hacer un remake con todas ellas que una Versión Original propia con subtítulos en castellano. Comprendo que formo parte de la Creación, sí, pero ¿qué parte?

JJOO: El sacrificio se venera universalmente en el estadio olímpico oriental. Los límites del esfuerzo y del aguante son medidos hasta el escrúpulo y centesimalmente cronometrados. Ganar por una gota de sudor de distancia. Héroes de hoy, los deportistas que del ganar hacen un hábito y muerden las medallas sabiendo que son falsas pero que saben a gloria. Pero con la gloria no basta, has de ser patrocinado.

En el otro juego olímpico que es la vida, escrútense, arbitren sus jugadas. ¿Cuánto tiempo exacto tardan en vivir? ¿Cuántas horas obedecieron a sus jefes? Midan si tanto tienen, tanto valen… o ¿por dentro somos sin saber y por fuera aparentamos? ¿Qué tiempo ocupan sus recuerdos? ¿Cuánto pesan sus buenas voluntades? ¿Hasta dónde arrojan sus envidias? ¿Cuántos principios se saltan compitiendo?…

Obituario.
“La muerte rompe la Baraja(s)” escribo estúpido y consternado. La mayor de las desgracias, el luto plural y de improviso, abandonada la soberbia, iguala al hombre en un único rasero, la única condición que lo separa: ser vivo o estar muerto. El amor a la vida se hace infinito y se celebra a llanto roto, a dolor salvaje. Llorando por quien se va, llorando por quien se queda. Sobrevivir ante todo, esa es la premisa, no hay más barreras inventadas, nada debiera distinguir los cuidados del enfermo. Ante la vida, todos en pijama. Descansen en paz.

1 Comment so far

  1. dmoralesdf on August 29th, 2008

    siete de cada diez individuos eligen un momento de su vida a partir del cual se esforzarán en parecer algo. Lo harán todo por vestirse, peinarse, broncearse y atesorar todos los accesorios de la corriente a la que se suscriban (o todo lo contrario, según).

    Al final todos somos igual de imbéciles.

    Siempre he tenido la sensación de que, sin la certeza de lograrlo pero con la determinación del suicida, te escapas a este juego.

    Tenía ganas de saludarte y lo hago desde aquí.

    David.

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