El kazajo

tour de franciaCon esto del ciclismo uno no gana para disgustos. Cuando todos pensamos que el tema está por fin bajo control ¡cataclas¡, otro batacazo. Un kazajo que se presentaba como un héroe después de haber ganando dos etapones, previo ostión del dos, resulta que iba puesto. Mejor dicho, que llevaba puesta sangre que no era suya. ¡Será cabrón el kazajo¡ ¿Pero no se va a terminar nunca esto? Pues ahora voy y me respondo yo a mi mismo. NO, no se va a terminar nunca. No se va a terminar nunca porque esto es una cuestión de dinero, esto es una cuestión de unos señores que ponen mucha pasta encima de una mesa para que un señor kazajo enseñe el maillot en lo alto de los cincos puertos de hoy, en los cinco de mañana y en los cinco de pasado. Ah¡, y no basta con que lo enseñe de refilón no, tiene que ser el primero en todos los puertos… en los quince. Se me antoja que con pollo con patatas y un vaso de horchata ningún kazajo de Kazajstán sería capaz de realizar tamaña proeza. Por eso no nos engañemos, o que no nos engañen los medios de comunicación, esto no tiene fin porque no le interesa a nadie que esto acabe, ni a los patrocinadores, ni a las televisiones que retransmiten, ni a los sponsores, ni a los propios aficionados. Pasemos a imaginar ahora como sería un Tour de Francia o una Vuelta a España sin doping… sin etapas con Tourmalets, Marie Blancs y Anglirus el mismo día… sin contrarrelojes de 57 kilómetros en subida… sin salvajes sprints de 30 tíos a 90 por hora pegándose codazos… NO, esto no le interesa a nadie, ni a mí. Esto se ha convertido en un espectáculo que mueve mucho dinero y vende muchos periódicos por eso ya no se puede parar. Mi modesta opinión es que ya que está, y todos nos aprovechamos de ello, que se permita y que se controle su uso para que la salud del que luego pone el culo en un incomodo sillín durante horas y horas no se vea perjudicada. El kazajo será un cabrón pero el resto somos unos falsos.

Leave a Reply