Po-de-mos
No soy para nada sospechoso de sentir escalofríos cuando la roja pisa el césped, ni sospechoso de que los pelos se me ericen cuando suenan los acordes del chun da chun da patrio con las rojigualdas ondeando al viento. Yo no soy forofo de la selección española ni de nada que nos meta a todos en el mismo saco y si trata de fútbol solo moqueo con los regates de Messi.
Por eso el “Podemos” me mosquea, será “Pueden” o mejor dicho debería ser “Deben” o “Tienen” porque para eso les pagan. Yo puedo en mi trabajo, tú en el tuyo, ella en el suyo pero ni yo, ni tu, ni ella implicamos al resto en nuestros aciertos o desaciertos, nos pagan se supone que por hacerlo bien y si nos pagan una burrada se supone que es por hacerlo de cojones de bien, y ya si nos untan con cifras pecaminosas no es que tengamos que hacerlo bien, es que tenemos que ser los mejores. Pues entonces no sé que pinto yo teniendo que ayudar a unos tíos que ganan en un año lo que seguramente no vea yo en toda mi vida. “Po-de-mos”… y una mi-er-da. Pero como me pierde mi pasado futbolero de cierto nivel pues siempre termino sentado frente a la tele viendo a toda esa panda de jovencitos del 2.0 con Ferraris aparcados en la puerta corriendo detrás de una pelotita, y ahora me debato entre que los manden para casa a las primeras de cambio para reírme o que los tumben en cuartos para reírme aún más, no sé. Quizá lo que más me tiene preocupado en este momento no es si juega Cesc o Senna, o si Torres le niega la mano al viejo porque le cambia, es que la huelga de transportistas desabastezca las estanterías de mi Hiper favorito de cervezas y estos de la roja sigan avanzando y no tenga con que pasar el trago. Por eso yo casi me apunto a un “Po-de-mos” desconvocar la huelga por el bien de todos porque esto si que de verdad nos afecta, y mucho. Seguiremos informando.