El Himno (2)
May 14th, 2009![]()
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¿Lo dije o no lo dije? Si tiramos de hemeroteca en alguna columna de hace semanas está escrito lo que sucedió ayer en la final de la Copa del Rey, exactamente lo mismo que pasó. Y no me refiero al vapuleo que le dio el Barça al Atleti, que se veía venir, sino a la vergüenza y al paripé que tuvo que montar TVE para evitar lo que era inevitable, la pitada ensordecedora al himno nacional. Si lo que se pretendía con esto era que el detalle pasara desapercibido se han cubierto de mierda y han logrado el efecto contrario, que es que la cosa se amplifique aún mucho más y que hoy sea portada de todos los periódicos y cabecera de todos los informativos.
Escalofríos me dieron el domingo pasado al leer en todas las primeras páginas de los periódicos que ya hay más de un millón de familias en toda España en las que todos sus miembros, y miembras, se encuentran en el paro. Las cifras tienen estas cosas, que al leerlas te pueden provocar una cosa o la otra. Porque no es lo mismo leer que a un aldeano de un pueblo de Lugo le toca un millón de las antiguas pesetas en la primitiva, que más o menos te deja frío porque un millón de las antiguas pesetas hoy en día y por muy bien que le vengan al paisano pues no es nada, que leer lo que he escrito arriba.
Ha vuelto Sardá o lo que es lo mismo, ha vuelto Crónicas Marcianas. Que lo quieran esconder bajo otro nombre o bajo otra ubicación en la parrilla es lo de menos, ha vuelto Sardá con su Crónicas Marcianas porque Telecinco se desangra poco a poco y necesita a este animal de la comunicación y a sus contenidos basura. Lo del viernes pasado es sólo puro maquillaje, maquillaje de un programa que poco a poco irá derivando a lo que todos tenemos todavía grabado a fuego en la mente de lo que fue su antiguo y exitoso programa; la basura. Con él comenzó en este país la tan ahora denigrada tele-basura, la mierda sobre unos y sobre otros sin ninguna decencia, escrúpulo o rigurosidad.
El ínclito José María García, ese periodista bajito que tenía más poder que todo el G20 junto, solía decir que el rumor siempre es la antesala de la noticia y razón no le faltaba porque aunque la mala leche le consumía al cabrito, de ahí su cada vez más menguante estatura, casi siempre acertaba. Ahora el rumor que circula por las cloacas de esta bendita profesión es el de la posible fusión de las grandes cadenas de televisión para poder afrontar con un mínimo de garantías de supervivencia el tan temido como desconocido apagón digital.
Listos todos para otro año más tirarnos a la calle a disfrutar de saetas, pasos, tronos, penitencias, olor a cera, pies descalzos, espaldas sangrantes, ¡una de chopitos!, legionarios, cabras, santa inquisición, crucifijos, toquillas, ¡marchando esas tres cañitas!, mantillas, cirios, huevos de pascua, monas, “quejios”, autoridades competentes, ¡ponme cremita!, costaleros, engominados, estandartes, silencio, llantos sinceros, llantos fingidos, atascos, Antonio Banderas y su Melani, ¡¿qué pasa con esas tres cañitas que pedí hace tiempo?!
Pánico da levantarse cada mañana y ojear el periódico, uno ya no sabe si esta sangría va a tener fin y si el número de parados en España va a dejar en algún momento de crecer. Asusta saber que casi ya cuatro millones de personas se levantan cada mañana no con pánico a ojear un periódico, sino con pánico a levantarse y poner un pie en el suelo.