MADRID 20 Mar. –
La subdirectora general de Nutrición de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), Almudena Rollán, y Alejandro Martínez, director de Salud y Sostenibilidad en Eroski, han coincidido en la necesidad de regular la publicidad de alimentos no saludables para combatir el sobrepeso y la obesidad infantil.
La propuesta es establecer esta regulación basándose en los perfiles nutricionales de los productos, especialmente aquellos destinados al público infantil. Esta discusión tuvo lugar en el evento ‘Alimentación saludable en la infancia y prevención de la obesidad infantil: claves y retos’, organizado por Eroski en Madrid.
Durante el evento, Rollán abogó por un mayor control de la publicidad, enfatizando que hay que garantizar un acceso equitativo a alimentos saludables para todos los niños. Resaltó que la publicidad tiene un gran impacto en los patrones de consumo infantil, mencionando que «los niños a veces no identifican los mensajes publicitarios». Según una encuesta de AESAN, el 79 por ciento apoya un mayor control sobre la publicidad de alimentos no saludables dirigidos a menores.
Rollán también afirmó que el exceso de peso en la infancia es la problemática más crítica de malnutrición, respaldado por datos de un informe reciente de UNICEF. El ‘Estudio Aladino’ 2023 muestra que casi el 16 por ciento de los niños de seis a nueve años son obesos y alrededor del 36 por ciento tienen exceso de peso.
ESPAÑA, A LA CABEZA DE EUROPA CON PEORES DATOS
El dato de prevalencia muestra un ligero descenso de alrededor de cuatro puntos porcentuales, sin embargo, sigue siendo alarmante que uno de cada tres niños tenga exceso de peso. España lidera las tasas más altas de obesidad infantil en Europa, junto a otros países mediterráneos.
Rollán advirtió que los determinantes sociales juegan un papel importante, con menores de familias de bajos ingresos que tienen el doble de probabilidades de sufrir estos problemas. Además, estos niños tienden a saltarse el desayuno, pero a la vez consumen más bebidas azucaradas, conectando esto con el nuevo Real Decreto que busca mejorar la alimentación en colegios.
El objetivo principal es mejorar el entorno obesogénico, incluyendo nuevas regulaciones en residencias y hospitales, además de las propuestas sobre publicidad. Rollán también habló sobre el etiquetado de productos y medidas fiscales, sugeriendo impuestos diferenciados para fomentar el consumo de alimentos más saludables.
Estas iniciativas no necesariamente incrementarán el precio final de la cesta de la compra, y deben ser vistas en el contexto del IVA y regulaciones europeas. También resaltó la importancia de la colaboración público-privada para abordar la obesidad infantil, promoviendo un esfuerzo conjunto entre diferentes actores.
EROSKI, PIONERA EN ACCIONES PARA UNA MEJOR NUTRICIÓN
Eroski ha sido pionera en la búsqueda de una alimentación más saludable. Por ejemplo, eliminaron las grasas trans mucho antes de que fuera obligatorio en la UE. Implementaron un semáforo nutricional en 2006 y el Nutriscore en 2019, siendo la primera empresa en España en ofrecer este tipo de etiquetado.
La compañía también cuenta con un plan educativo en colegios que promueve la alimentación saludable y lleva más de 50 años con su proyecto ‘Consumer’, que ayuda a formar a los consumidores. Se prestan especial cuidados a productos dirigidos a niños para evitar el uso de personajes divertidos en su empaque.
Martínez destacó que los productos saludables están ganando popularidad, aunque el 40 por ciento de los artículos en la cesta de la compra aún no son saludables; la Eurostat documenta que el País Vasco y Navarra son las comunidades con una dieta más equilibrada, mientras que Murcia y Canarias están rezagadas.
Para mejorar esta situación, se debe incentivar el consumo de productos saludables, sugiriendo un IVA diferenciado. Invertir en salud es fundamental, ya que la obesidad infantil puede acarrear problemas de salud a lo largo de la vida de una persona.
MÁS CONCILIACIÓN PARA PODER COCINAR Y MEJORAR LA ALIMENTACIÓN
Cecilia Galbete, investigadora del Basque Culinary Center, subrayó la necesidad de fomentar la conciliación familiar para poder cocinar más en casa. Señaló que la dieta mediterránea no está presente en la alimentación actual en España, instando a incluir más legumbres, frutas y verduras.
Argumentó que en familias donde se cocina menos, la calidad de la alimentación disminuye, y que todos estos factores están interrelacionados, destacando también la importancia de la actividad física. Por otro lado, comentó sobre el impacto negativo del uso de pantallas durante las comidas.
Mario Sánchez, experto en ciencia alimentaria, enfatizó que aunque la alimentación basada en ultraprocesados puede parecer más económica, se exagera esa percepción. Resaltó que llevar una dieta saludable no requiere grandes gastos económicos y que la industria de la alimentación se anticipa a la regulación.
Mencionó que ahora es obligatorio registrar a los ‘influencers’ con alto impacto en la publicidad alimentaria, una práctica que se está vigilando más de cerca. «Es crucial informarse bien,» concluyó.

