1112689.1.260.149.20260827150547
MADRID 27 Ago. –
El expresidente José María Aznar ha advertido que el «futuro de Ceuta» es también el de España, exigiendo al Gobierno «firmeza» porque «la debilidad» de un Estado «es y será siempre provocadora». Así, ha recordado que «la soberanía nacional no tiene vacaciones» y que, tras ser «agredida» por la entrada masiva de inmigrantes desde Marruecos, «sólo cabe restaurarla».
Aznar se ha trasladado junto a su esposa, Ana Botella, a Ceuta para expresar su «apoyo y solidaridad» al pueblo ceutí y a su presidente, Juan Jesús Vivas, con quien se reunió en el Palacio de la Asamblea. El expresidente fue recibido con aplausos y firmó en el libro de honor, también reuniéndose con otros miembros del Ejecutivo ceutí.
Durante el acto institucional, Aznar denunció que en Ceuta «se ha violado la integridad territorial de España» y que la «primera obligación» de un Estado es «recuperar el orden, la seguridad y la normalidad tan notoriamente conculcados».
Además, ha respaldado las propuestas del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, sobre su plan de recuperación de Ceuta, insistiendo que las personas que asaltan «nuestras fronteras no pueden permanecer en territorio nacional».
A pesar de no mencionar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, Aznar ha indicado que la soberanía nacional, tras ser «agredida» en crisis como la que vivió Ceuta a finales de julio, «no tiene vacaciones».
«Una vez agredida, sólo cabe restaurarla. Pero defender la integridad nacional no es inventarse un relato», ha afirmado. Ha defendido que las acciones de las autoridades deben centrarse en «lo que piensan y sienten los ceutíes», no en «lo que se diga al otro lado de la frontera», en Marruecos.
AVISA: NO VA A SER LA «PRIMERA AVALANCHA»
En este contexto, Aznar advirtió que la «avalancha» de inmigrantes que llegó a la ciudad desde Marruecos ha sido la «mayor», pero no será «la primera». «Debe ser la última que nos sorprenda inermes. Es urgente estabilizar nuestra frontera más expuesta, y hacerlo de forma permanente. Una frontera que es, por cierto, tan nacional como europea», argumentó.
Aznar exigió «firmeza» porque «la debilidad es y será siempre provocadora», pidiendo un cambio en la política exterior que no deje a España aislada ante extorsiones. «Es necesario un cambio completo en la política y la dirección política del país para que, cuando la nación sea puesta a prueba, todos entiendan que el Estado responderá», concluyó, urgió a «despejar las incertidumbres que nublan el presente de Ceuta» y Melilla.
Según Aznar, «urge acabar» con las incertidumbres que amenazan el futuro, ya que «es el de todos». «Ceuta es España y el futuro de Ceuta es el futuro de España», subrayó.
VIVAS DEFIENDE LA «ROTUNDIDAD» DE AZNAR CON PEREJIL
Por su parte, el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ensalzó la «rotundidad» de José María Aznar durante la crisis del islote de Perejil. Subrayó que dicho incidente en 2002 fue una «prueba» de la disposición de España para defender Ceuta, y la respuesta del Ejecutivo fue «inequívoca».
«Nuestra integridad y soberanía son innegociables y se defienden con todos los medios del Estado. Un principio que debe mantenerse siempre; por el bien de España, por la dignidad y el prestigio internacional de España», defendió.
Asimismo, Vivas enfatizó que no hay lugar a ambigüedades en la defensa de la soberanía territorial. «O se está con Ceuta y España, o se está al servicio de intereses partidistas o electorales, pero no se puede ser equidistante», remarcó.
Finalmente, el presidente autonómico recordó que «no hay nada más importante» para los ceutíes que su «españolidad» y que, cuando se ve amenazada, actúan al unísono, «por encima de credos, culturas, orígenes e ideologías».
Para más información sobre la situación actual en Ceuta, visita el sitio oficial de Ceuta o lee sobre las recientes crisis migratorias en la BBC.
También puedes consultar un artículo relacionado sobre la crisis de Ceuta en El Confidencial.

