MADRID, 11 Ene. –
Cansancio persistente, cambios en el ciclo menstrual, caída del cabello o alteraciones emocionales no siempre son lo normal. En muchos casos, son señales de un desequilibrio hormonal. En ‘No eres tú. Son tus hormonas’ (Molino), la dietista especializada en salud hormonal y fertilidad Laura Aguirre (@itslaufit) explica cómo la nutrición, el descanso y el movimiento son fundamentales para mantener el equilibrio hormonal.
Durante una entrevista, nos explica que tanto la nutrición, como el descanso y el movimiento son los tres pilares fundamentales de la salud hormonal.
Habla en el libro de que una dieta rica en alimentos no procesados puede ayudar al equilibrio hormonal. Así, enfatiza que no hay que temer a ciertos alimentos y que un día de ultraprocesados “no determinará cómo es tu salud hormonal”, pero advierte que estos alimentos generan más inflamación, ya que son pobres en nutrientes, y nuestro cuerpo no los necesita para mantenerse sano, incluida la salud reproductiva.
Por ello, su primer consejo para una adecuada salud hormonal es seguir una dieta rica en alimentos integrales y no procesados, ya que “puede ayudar a mantener o mejorar el equilibrio hormonal”. Subraya la importancia de consumir una gran variedad de frutas, verduras, cereales integrales y legumbres, y hace hincapié en la necesidad de reducir al mínimo los ultraprocesados, además de tabaco y alcohol.
VITAMINA D, CALCIO Y YODO
Además, destaca que la vitamina D, el yodo y el calcio son esenciales para un sistema endocrino saludable. Por ello, priorizar la ingesta de vitamina D es esencial, y para ello recomienda, en primer lugar, tomar el sol — al menos 30 minutos diarios de luz directa–, además de consumir alimentos ricos en esta vitamina, como el pescado azul tipo salmón o sardinas.
Sobre el yodo, recomienda su consumo, siempre que no haya problemas tiroideos. “No todo el mundo necesita suplementarse y hay que tener cuidado con los niveles de yodo. El yodo se encuentra en fuentes animales, como la caballa, bacalao y mariscos, así como en algunas algas, el huevo y la sal yodada”, añade Aguirre.
Respecto al calcio, recuerda la importancia de consumir productos ricos en este mineral, como el yogur, almendras, alubias y verduras de hoja verde oscura, que ayudan a proteger nuestros huesos y dientes.
HAY QUE HACER EJERCICIO
También aboga por la práctica regular de ejercicio, señalando que realizar actividad física un par de días a la semana puede ayudar al cuerpo a producir hormonas naturalmente y regular sus niveles. “Pequeños cambios en los hábitos diarios pueden marcar una gran diferencia, como caminar o usar la bicicleta en lugar del coche, y optar por escaleras en vez del ascensor”, concluye.
Dormir regularmente es otro aspecto clave en el que debemos esforzarnos, ya que considera que es “imprescindible” para mantener nuestra salud hormonal: “Intenta dormir al menos siete horas ininterrumpidas; acuéstate a la misma hora todas las noches y te despertarás renovada; cenar temprano y evitar pantallas antes de dormir también te ayudará a lograrlo”.
Aguirre también advierte sobre la importancia de disminuir la exposición a disruptores endocrinos, sustancias químicas presentes en plásticos, en el aire y en productos cosméticos. Recomienda buscar etiquetas que indiquen que no contienen BPA ni BPS, usando recipientes de vidrio o acero inoxidable, beber agua del grifo en lugar de embotellada y evitar calentar plásticos en el microondas.
CUANDO HAY UN DESAJUSTE HORMONAL
Finalmente, destaca la importancia de estar atentos a posibles desajustes hormonales, enfatizando que la detección y tratamiento precoces pueden prevenir afecciones más serias.
Por ello, considera fundamental consultar a un médico especialista si se presentan algunos de los siguientes síntomas: aumento o pérdida de peso sin causa aparente, sensibilidad al frío, cambios en el apetito, cabello y uñas quebradizos, fatiga, piel seca, aparición de depresión, sed excesiva, signos de pubertad precoz o tardía, pérdida de líbido, ciclos menstruales irregulares, infertilidad o ausencia de periodo.

