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MADRID 4 Mar. –
El **69% de los españoles** admite consumir alimentos que han superado la fecha de caducidad, guiándose por su aspecto, olor o sabor para reconocer si son aptos para el consumo, según el último Barómetro sobre Seguridad Alimentaria de la Asociación de Fabricantes y Distribuidores (AECOC).
El estudio, presentado en el 23º Congreso de AECOC de Seguridad Alimentaria y Calidad, señala que la **etiqueta** es uno de los principales medios de contacto entre el consumidor y los productos alimenticios. De hecho, el **94%** de la población afirma leer habitualmente la información del etiquetado.
Los datos que generan mayor interés son la **fecha de caducidad**, mencionada por el **81%** de los encuestados, la lista de ingredientes (67%) y la información nutricional (48%).
El 89% de los encuestados interpreta correctamente la diferencia entre **fecha de caducidad** y **consumo preferente**; sin embargo, este conocimiento no siempre se traduce en un comportamiento adecuado, ya que el consumo de productos caducados está extendido.
El **55%** de los consumidores afirma consumir alimentos, aunque haya pasado el plazo recomendado después de abrirlos, si considera que están en buen estado. Solo un tercio asegura respetar siempre el tiempo indicado por el fabricante.
MANIPULACIÓN Y CONSERVACIÓN DE ALIMENTOS
Casi la mitad de los encuestados asegura que las medidas de **manipulación y conservación de alimentos** afectan de manera directa su seguridad alimentaria. No obstante, el barómetro identifica prácticas de riesgo: el **87%** deja enfriar durante horas los alimentos a temperatura ambiente antes de guardarlos, el **65%** recalienta las sobras más de una vez y el **47%** descongela alimentos en la encimera durante largos periodos de tiempo.
Son frecuentes los hábitos alimentarios que aumentan la exposición a posibles riesgos sanitarios, como preferir la **tortilla poco hecha** (33%) o las hamburguesas poco cocinadas (21%). Además, el **41%** señala que guarda alimentos en la nevera en la misma lata en que los compró.
A pesar de esto, los consumidores muestran un alto interés en mantenerse informados sobre la alimentación y la seguridad en este ámbito. El **76%** se informa sobre temas relacionados con la seguridad alimentaria y confía en profesionales sanitarios y divulgadores científicos como fuentes de información.
El **73%** considera que los niveles de seguridad han mejorado en las últimas tres décadas, mientras que el **61%** entiende que el riesgo cero no existe.
Con respecto a los canales de información sobre retiradas de productos, los más comunes son la televisión y la radio (**61%**) y las noticias en línea (**41%**). También, la televisión y la radio (**32%**) son los medios que consideran más fiables, seguidos por las páginas web oficiales y las redes sociales de las asociaciones de consumidores (**25%**).
A pesar de ello, se observa una clara demanda de mayor **transparencia** tanto por parte de la cadena alimentaria como de las autoridades.
Más de la mitad de los consumidores recuerda haber visto noticias sobre **retiradas de productos** en el último año. Estas informaciones generan reacciones diversas: el **54%** de los encuestados indica que le transmiten confianza en los controles del sistema, mientras que el **46%** restante expresa desconfianza y temor hacia ciertos alimentos.
En conjunto, el barómetro revela un perfil de consumidor cada vez más consciente y participativo, que busca información y comprende mejor los conceptos vinculados a la **seguridad alimentaria**, aunque mantiene hábitos que muestran la necesidad de reforzar la educación en este ámbito.
DESDE EL CONTROL DE PELIGROS HACIA LA GESTIÓN DEL RIESGO
El **23º Congreso AECOC de Seguridad Alimentaria y Calidad**, donde se presentó este informe, cuenta con la participación del subdirector general de Gestión de la Seguridad Alimentaria de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), Victorio José Teruel, y la subdirectora general de Acuerdos Sanitarios y Control en Frontera del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, Carmen González Martín.
Teruel ha declarado que las políticas de **seguridad alimentaria** están evolucionando desde un modelo centrado en el control de peligros hacia un enfoque basado en la gestión del riesgo. En este sentido, ha destacado la necesidad de validar de manera rigurosa la vida útil de los productos, especialmente frente a la listeria, considerando factores como el pH, la actividad de agua, el envasado y la temperatura de conservación.
Se ha presentado también una guía técnica para el sector que recomienda integrar verificaciones periódicas en los sistemas de seguridad alimentaria y apoyarse en estudios de microbiología predictiva. La validación de la vida útil en alimentos listos para el consumo se considera una inversión clave en seguridad.
Carmen González ha señalado que España exporta cerca de la mitad de su producción agroalimentaria, evidenciando la relevancia del sector en el comercio internacional. Ha asegurado que las importaciones están sometidas a un riguroso sistema de control que incluye auditorías en los países de origen y controles documentales, de identidad y físicos en frontera.
González también ha destacado el incremento de controles de muestreo, con un aumento del **25%** en frutas y hortalizas para detectar plaguicidas y del **38%** en productos de origen animal, dependiendo de evaluaciones de riesgo según el país y el tipo de producto.
Respecto al acuerdo con Mercosur, ha subrayado que sigue el mismo procedimiento que otros tratados y que los estándares sanitarios, de sanidad animal, vegetal y de **seguridad alimentaria** de la Unión Europea son innegociables. Todo producto importado debe cumplir la normativa comunitaria.

