BARCELONA, 6 Feb. –
Un estudio coordinado por el Instituto de Neurociencias de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) ha desarrollado un parche bioadhesivo, inspirado en la forma en que los mejillones se adhieren a las rocas, que es capaz de eliminar células del tumor cerebral más letal, el glioblastoma.
Los parches, descritos en un artículo en Advanced Science, se han probado en cultivos celulares y cerebros de cerdo, generando un elevado estado de oxidación celular de manera «local y controlada», lo que minimiza posibles efectos secundarios sistémicos, informa la UAB.
AGRESIVIDAD Y RECURRENCIA
El glioblastoma es el tumor cerebral «más prevalente y agresivo»; su proliferación es muy rápida, es altamente invasivo y, actualmente, no existe un tratamiento que permita frenarlo o curarlo. Por lo tanto, la esperanza de vida tras el diagnóstico es muy corta.
El procedimiento habitual consiste en una resección quirúrgica del tumor, seguida de radioterapia y quimioterapia; incluso con este tratamiento «tan agresivo», las recurrencias son lo más común, a menudo antes de un año.
COMO LOS MEJILLONES
En este contexto, el equipo investigador ha diseñado y probado varios parches bioadhesivos que podrían insertarse en el lugar de extracción del tumor durante la cirugía, atacando las células cancerígenas que puedan quedar.
El diseño de los parches está inspirado en cómo se enganchan los mejillones a las rocas -utilizando moléculas del grupo de los polifenoles– de modo que el material se adhiere fuertemente al tejido, permitiendo una liberación sostenida del fármaco.
CATEQUINA
De todas las opciones evaluadas, el parche con catequina -un polifenol natural presente en el té verde, el cacao y algunas frutas- mostró el mejor desempeño, eliminando cerca del 90% de las células malignas.
El coordinador del trabajo e investigador de la UAB, Víctor Yuste, destacó que la catequina administrada oralmente podría provocar «un impacto colateral sistémico no deseado».
«En cambio, al adherirse a la zona de donde se ha extraído el tumor, puede actuar de forma local, minimizando o evitando los efectos secundarios», detalló.
POTENCIAL
El investigador de la UAB, Jose Bolaños, mencionó que los materiales presentan una alta actividad antimicrobiana y una biocompatibilidad «excelente», lo que ayuda a prevenir infecciones y favorecer la cicatrización de la herida.
«Si a eso le sumamos el bajísimo coste de producción y la simplicidad de su elaboración, se convierte en una opción viable desde el perspectiva de desarrollo futuro, escalado y potencial interés inversor», concluyó.

