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¿Eres noctámbulo? Un estudio con 300,000 personas revela el impacto en la salud cardíaca, especialmente en mujeres.

¿Eres noctámbulo? Un estudio con 300,000 personas revela el impacto en la salud cardíaca, especialmente en mujeres.


– SB ARTS MEDIA/ISTOCK – Archivo

MADRID, 31 Ene. –

Los adultos de mediana edad y mayores que son más activos en la noche tienen más probabilidades de experimentar peor salud cardiovascular que aquellos que son más activos durante el día. Este hallazgo podría ser aún más relevante para las mujeres, según una reciente investigación publicada en el Journal of the American Heart Association.

Los investigadores analizaron datos de salud de más de 300.000 adultos con una edad promedio de 57 años involucrados en el Biobanco del Reino Unido para estudiar cómo los cronotipos (la preferencia natural de un individuo respecto al horario de sueño y vigilia) afectan su salud cardiovascular.

Cerca del 8% de los participantes se identificaron como «definitivamente nocturnos», caracterizándose por acostarse tarde (por ejemplo, a las 2:00 de la madrugada) y alcanzar su pico de actividad más tarde en el día.

Aquellos que se consideraron «definitivamente madrugadores», es decir, activos a primeras horas del día y que dormían más temprano (por ejemplo, a las 21:00) representaron aproximadamente el 24% de los participantes. Alrededor del 67% se clasificó como cronotipo «intermedio».

La salud cardiovascular se evaluó según las métricas Life’s Essential 8 de la Asociación Americana del Corazón, que identifican los hábitos y factores de salud asociados a una salud cardiovascular ideal. Estas métricas incluyen una dieta equilibrada, actividad física regular, no fumar, buena calidad del sueño, y mantener niveles saludables de peso, colesterol, azúcar en sangre y presión arterial.

El análisis reveló que, comparados con los cronotipos intermedios, los noctámbulos presentaron un 79% más de prevalencia de mala salud cardiovascular. Además, tenían un riesgo 16% mayor de experimentar un ataque cardíaco o un derrame cerebral durante un seguimiento de aproximadamente 14 años.

ESPECIALMENTE EN MUJERES

El cronotipo vespertino se vinculó más firmemente con puntuaciones bajas de salud cardiovascular en mujeres que en hombres.

Gran parte del aumento del riesgo de enfermedades cardíacas entre las personas nocturnas se debe a hábitos poco saludables, especialmente el consumo de nicotina y la falta de sueño. En contraste, los madrugadores tenían una prevalencia un 5% menor de puntuaciones bajas de salud cardíaca en comparación con quienes no se clasificaron como madrugadores ni vespertinos.

«Las personas nocturnas suelen tener desajustes circadianos, lo que implica que su reloj biológico interno podría no estar en sintonía con el ciclo natural de luz y oscuridad, así como con sus horarios diarios habituales,» comenta la autora principal del estudio, la doctora Sina Kianersi, investigadora en la división de sueño y trastornos circadianos del Hospital Brigham and Women’s y la Facultad de Medicina de Harvard. «Los noctámbulos podrían ser más propensos a adoptar conductas que afectan su salud cardiovascular, como una dieta inadecuada, tabaquismo y sueño irregular«.

«NO TODO ES MALO»

Sin embargo, los hallazgos del estudio no son completamente negativos para los noctámbulos, señala Kristen Knutson, presidenta voluntaria de la declaración de la Asociación Americana del Corazón de 2025 sobre el papel de la salud circadiana en la salud cardiometabólica y el riesgo de enfermedad, quien no participó en este estudio.

«Estos resultados indican que el riesgo elevado de enfermedad cardíaca en las personas nocturnas se atribuye, en parte, a comportamientos modificables como el tabaquismo y la falta de sueño,» explica. «Esto significa que los noctámbulos tienen opciones para mejorar su salud cardiovascular. No son intrínsecamente menos saludables, pero enfrentan retos que hacen vital que mantengan un estilo de vida saludable.»

La declaración científica de la Asociación Americana del Corazón, que lideró Knutson, sugiere que el cronotipo individual debe ser considerado al determinar el momento en que se aplican intervenciones o tratamientos médicos.

«Algunos medicamentos o terapias son más efectivos cuando se ajustan a horarios específicos dentro de los ritmos circadianos, y este timing variará según el cronotipo matutino, intermedio o vespertino,» resalta. «Los programas específicos para personas que suelen trasnochar podrían ayudarlas a mejorar sus hábitos de vida y disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.»

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