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La cirugía bariátrica supera a los fármacos GLP-1 en cuanto a pérdida de peso y control de la obesidad

La cirugía bariátrica supera a los fármacos GLP-1 en cuanto a pérdida de peso y control de la obesidad


   MADRID, 29 Dic. –

   Un equipo multidisciplinario de especialistas del Área de Obesidad de la Clínica Universidad de Navarra ha publicado, junto a investigadores del Departamento de Cirugía y Cáncer del Imperial Weight Centre en Londres (Reino Unido), un estudio que demuestra que la pérdida de peso alcanzada por pacientes que se habían sometido a cirugía bariátrica es mayor que la de quienes habían recibido tratamientos farmacológicos con agonistas del receptor GLP-1 o habían modificado su estilo de vida con mejoras en la dieta y más ejercicio físico.

El estudio, publicado en la revista ‘Obesity’, incluye datos de ensayos clínicos aleatorizados de más de 20.000 pacientes con obesidad, y evalúa parámetros como el porcentaje de pérdida de peso total, el índice de masa corporal (IMC) y la composición corporal. El metaanálisis incluye dos técnicas quirúrgicas -la gastrectomía tubular y el bypass gástrico- y tres fármacos (liraglutida, semaglutida y tirzepatida), permitiendo comparar cada intervención dentro de una misma red de evidencia.

Los resultados muestran que, aunque los agonistas GLP-1 producen una pérdida de peso clínicamente significativa, la cirugía bariátrica continúa siendo la estrategia más efectiva para reducir el peso ponderal -considerando el peso inicial de cada paciente- al menos durante dos años desde el inicio de la intervención quirúrgica, el tratamiento farmacológico o el cambio en el estilo de vida.

   Además, los análisis de subgrupos revelan que la tirzepatida logra el efecto farmacológico más significativo, reduciendo la brecha con los resultados quirúrgicos en la pérdida de peso. «El tratamiento farmacológico con tirzepatida mostró resultados especialmente favorables en ensayos clínicos, pero estos estudios se desarrollan en un contexto de seguimiento médico muy estricto donde los pacientes alcanzan los objetivos con mayor facilidad», enfatiza el doctor Lucas Sabatella, especialista en formación del Departamento de Cirugía General y Digestiva de la Clínica y primer autor del trabajo.

   Asimismo, los estudios indican que más de la mitad de los pacientes que no cuentan con un acompañamiento profesional sostenido suspenden el tratamiento en los primeros meses, limitando su efectividad. Este dato se complementa con «la falta de información robusta sobre la eficacia y la seguridad de estos fármacos a largo plazo», y estudios longitudinales muestran que los pacientes que interrumpen el tratamiento con los agonistas GLP-1 sufren un efecto rebote considerable, recuperando parcial o totalmente el peso perdido.

   El codirector del Área de Obesidad de la Clínica, el doctor Víctor Valentí, resalta que «la cirugía bariátrica es una intervención con una tasa de complicaciones muy baja. Es la mejor opción en pacientes adecuadamente seleccionados. Los fármacos actúan sobre hormonas intestinales que regulan el apetito, el metabolismo y la glucosa aumentando la saciedad, pero tienen una alta tasa de abandono que resulta en la recuperación del peso perdido.

    Este metaanálisis en red compara la cirugía bariátrica y los agonistas del receptor GLP-1 a través de evidencia indirecta, mostrando una mayor pérdida de peso y remisión de la diabetes y la hipertensión con la cirugía. Por ende, respaldan la priorización de la cirugía para maximizar resultados en peso y comorbilidad, posicionando a la tirzepatida como una alternativa o estrategia complementaria efectiva.

RESULTADOS EN PACIENTES CON DIABETES TIPO 2

   El trabajo de los especialistas de la Clínica incluye también un subanálisis en pacientes con diabetes tipo 2, donde se observó que la pérdida de peso, el IMC y la reducción del perímetro de cintura eran aún mayores entre los que se sometieron a cirugía bariátrica. Sin embargo, los autores subrayan que los agonistas GLP-1 también mejoran significativamente el control glucémico, constituyendo una herramienta terapéutica eficaz, especialmente en pacientes que no son candidatos a cirugía.

   El especialista en Medicina Interna del Área de Obesidad y de la Unidad de Chequeos de la Clínica, el doctor Manuel Landecho, explica que «la obesidad es una enfermedad crónica en la que las expectativas del paciente son clave, definiendo la mejor opción de tratamiento en cada caso. No obstante, para personas con mayor acumulación de tejido adiposo o en quienes la obesidad limita más su vida, la cirugía es un tratamiento claramente superior y es indispensable que consideren todas las alternativas terapéuticas. Los especialistas debemos personalizar al máximo el tratamiento».

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