MADRID, 3 Feb. –
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha realizado su llamamiento anual, demandando casi 850 millones de euros este año para atender 36 emergencias globales, incluyendo 14 de nivel 3 que requieren el máximo esfuerzo organizativo.
El propósito de esta solicitud es asegurar que millones de personas en crisis humanitarias y conflictos puedan acceder a atención médica. En 2025, se apoyó a 30 millones de personas y se suministraron vacunas esenciales a 5,3 millones de niños.
Asimismo, la OMS reporta que el año pasado facilitó 53 millones de consultas de salud, respaldó más de 8.000 centros de salud y desplegó 1.370 clínicas móviles para atender necesidades críticas en emergencias sanitarias.
El director general de la OMS, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha destacado que este llamamiento es «un llamado a apoyar a aquellos en conflicto, desplazamiento y desastre, brindándoles no solo servicios, sino también la certeza de que el mundo no los ha olvidado», considerándolo una inversión estratégica en salud y seguridad.
Según Ghebreyesus, el acceso a atención médica «restaura la dignidad, estabiliza comunidades y ofrece un camino hacia la recuperación». Sin embargo, el llamamiento de 2026 surge en un contexto de creciente presión global. «Los conflictos prolongados, el impacto del cambio climático y los frecuentes brotes de enfermedades infecciosas demandan un apoyo más robusto para emergencias sanitarias, mientras la financiación humanitaria sigue en declive», lamenta.
La OMS ha señalado que, en 2025, la financiación humanitaria cayó por debajo de los niveles de 2016, alcanzando solo a un tercio de los 81 millones de personas inicialmente previstas para recibir asistencia sanitaria.
Las áreas prioritarias para la respuesta de emergencia incluyen Afganistán, la República Democrática del Congo, Haití, Myanmar, el territorio palestino ocupado, Somalia, Sudán del Sur, Sudán, la República Árabe Siria, Ucrania y Yemen, así como los brotes actuales de cólera y mpox.
El copresidente del evento de lanzamiento, el Embajador Noel White, Representante Permanente de Irlanda ante las Naciones Unidas en Ginebra, señaló que «toda crisis humanitaria es una crisis sanitaria». La copresidenta, Marita Sorheim-Rensvik, Representante Permanente Adjunta de Noruega en la ONU, añadió que «la OMS sigue siendo crucial», asegurando que «protege la salud».
De esta manera, la OMS reafirma su compromiso de mantener operativas las instalaciones sanitarias esenciales, la entrega de suministros médicos de emergencia y la atención de traumatismos, así como prevenir y reaccionar a los brotes. También promueve la reactivación de la inmunización sistemática y garantizar el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva, materna e infantil en entornos vulnerables y en crisis.
Por último, la OMS ha indicado que, debido a limitaciones, sus socios y ella misma «han tenido que tomar decisiones difíciles para priorizar las intervenciones más críticas, enfocándose en aquellas con mayor impacto».
Para más información sobre la respuesta a emergencias sanitarias, visita la página oficial de la OMS.

