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Lo que los padres deben conocer sobre plásticos y químicos en los juguetes antes de la llegada de los Reyes Magos

Lo que los padres deben conocer sobre plásticos y químicos en los juguetes antes de la llegada de los Reyes Magos

MADRID 1 (EDIZIONES)

Según datos del Parlamento Europeo, el año pasado los juguetes fueron el segundo producto más notificado en el sistema de alerta rápida de la UE para productos de consumo peligrosos (15%), solo superados por los cosméticos (36 %). En casi la mitad de las alertas, el riesgo principal se debía a los ingredientes químicos. Además, en 2023, la UE importó 6.500 millones de euros en juguetes, de los cuales el 80% provino de China.

Ante esta situación, a finales de noviembre de 2025, el Parlamento Europeo decidió actualizar la directiva de juguetes de 2009, en respuesta al aumento de compras en línea (también desde terceros países) y al uso de tecnologías digitales.

Los Estados miembros, incluida España, y la industria disponen de un periodo transitorio de cuatro años y medio para implementar las nuevas medidas (hasta principios de 2030).

El doctor Nicolás Olea, catedrático emérito de la Universidad de Granada y miembro del CIBER de Epidemiología y Salud Pública, advierte sobre los riesgos de los juguetes infantiles, que actualmente provienen de factores no controlados por la administración.

Para que un juguete se comercialice en la UE, debe cumplir con las normas de seguridad estipuladas en el reglamento europeo, незалежно donde se produzca; además, deberá portar el sello ‘CE’, lo que indica que cumple con los estándares de seguridad europeos.

CUIDADO CON LA COMPOSICIÓN QUÍMICA DE LOS JUGUETES

El doctor Olea señala que las administraciones controlan las partes pequeñas de los juguetes por el riesgo de asfixia, pero se habla poco de su composición química, como materiales sintéticos, textiles o plásticos, que suelen estar abusivamente presentes. Recientemente ha publicado ’80 recomendaciones para evitar los tóxicos’.

Este experto considera positivo el nuevo reglamento europeo de juguetes, pues «ofrece un mejor control sobre los plásticos y las características de los juguetes importados de países con menos regulaciones.» La actualización amplía la lista de sustancias prohibidas, incluyendo disruptores endocrinos que alteran el desarrollo hormonal y sustancias tóxicas para la piel y órganos.

EL CONTROL DE LOS PLÁSTICOS

Olea también menciona que en la industria juguetera se utilizan plásticos variados, como policarbonato y polietileno, que pueden ser perjudiciales para la salud debido a sus componentes tóxicos. La normativa actual prohíbe el uso de compuestos perfluoroalquílicos (PFAS) y bisfenoles peligrosos, así como restricciones en fragancias alergénicas en juguetes para menores de tres años.

CONTROLES MÁS EXHAUSTIVOS

El doctor Olea enfatiza la necesidad de un mayor control sobre los juguetes importados. El nuevo reglamento propone un pasaporte de seguridad obligatorio para las importaciones, asegurando que se sometan a los mismos controles que los fabricados en Europa. Antes de que un juguete llegue al mercado, los fabricantes deben realizar evaluaciones exhaustivas de seguridad que incluyen riesgos químicos, físicos, mecánicos y eléctricos.

La normativa también obliga a evaluar si los juguetes digitales presentan algún riesgo para la salud mental de los niños, algo innovador en este campo.

RECOMENDACIONES PARA ESCOGER EL MEJOR JUGUETE

En este contexto, el doctor Olea sugiere evitar al máximo los juguetes importados y lavar textiles y peluches antes de usarlos, dado que suelen contener compuestos químicos dañinos. Es recomendable airear la habitación de los niños y no sobrecargarla con peluches y juguetes, para mantener un ambiente limpio y libre de contaminantes.

Olea aconseja optar por juguetes fabricados en la UE, ya que los estándares europeos son más rigurosos. También sugiere elegir aquellos hechos con materiales simples y sin PVC, ftalatos o bisfenol-A. Si se duda de la seguridad de un juguete, se sugiere desempaquetarlo horas antes de dárselo al niño y airearlo.

Finalmente, advierte que el etiquetado, el precio y el lugar de compra no ayudan a determinar la calidad y seguridad, debido a un etiquetado insuficiente. Insiste en que es crucial mejorar el etiquetado de los juguetes en la UE para proporcionar más información al consumidor y elegir marcas de confianza.

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