MADRID, 22 Feb. –
El ‘reto del paracetamol’, una competencia entre jóvenes para determinar cuántas dosis de este analgésico pueden consumir hasta alcanzar su límite, puede perjudicar el hígado y la funcionalidad hepática, provocar necrosis o incluso la muerte, según la profesora titular en farmacología en la Universidad Europea y doctora en Ciencias Biomédicas y de la Salud, Laura Redondo.
Esta tendencia, que se ha popularizado entre adolescentes en redes sociales, busca «estar ingresado en el hospital el mayor número de días posible» debido a esta ingesta excesiva. De hecho, este práctica ya podría haber causado la muerte de un niño de 11 años en Estados Unidos.
En España, el Hospital Regional de Málaga ha reportado varios ingresos de menores de 14 años por «intoxicaciones graves» supuestamente vinculadas a este reto tras tomar paracetamol.
Redondo afirmó que la dosis máxima diaria y segura varía según «la naturaleza del individuo». En adultos sanos de aproximadamente 60 kilos y con todas las capacidades fisiológicas adecuadas, se habla de una dosis máxima de 3 a 4 gramos diarios. Sin embargo, advirtió que «la dosis permitida para un adulto no es la misma que para un niño o adolescente», que oscila entre 2 y 3 gramos diarios.
A esta menor dosis se debe a que los sistemas hepáticos y renales son disfuncionales. Esto se debe a que todavía no están completamente desarrollados, lo que afecta su capacidad para metabolizar fármacos como el paracetamol. «Este medicamento no se metaboliza adecuadamente, lo que puede resultar en efectos tóxicos», explicó.
Por esta razón, determinar «un número exacto no es riguroso sin considerar las condiciones individuales». La dosis máxima de paracetamol para un adulto es de 60 miligramos por kilo de peso y día, por lo que «una persona que pesa 60 kilos podría ingerir 3.600 miligramos de paracetamol al día».
TRES FASES DESPUÉS DE LA INTOXICACIÓN
Laura Redondo también mencionó que la intoxicación por paracetamol se define en «tres etapas diferenciadas por horas». En la primera fase, entre las primeras 12 a 24 horas tras la ingesta excesiva, el individuo presenta náuseas, vómitos, diarrea o sudoración. En esta fase, es crucial conocer si el paciente ha sufrido una intoxicación voluntaria o accidental, ya que los síntomas son «muy inespecíficos».
«En este caso, es necesario llevar al paciente al hospital para realizar un lavado de estómago y un aspirado gástrico, ya que los sistemas enzimáticos de depuración no son capaces de metabolizar el analgésico en dosis masivas», aclaró.
Durante el metabolismo hepático del paracetamol se genera un metabolito tóxico llamado NAPQI que «destruye los hepatocitos y puede causar disfunción hepática». En esta fase, la situación aún es reversible, y se puede administrar un antídoto para esta intoxicación.
En la segunda etapa, de 24 a 48 horas, el individuo podría estabilizarse, aunque puede haber un leve aumento de las enzimas hepáticas. Finalmente, en la última fase, de 48 a 72 horas, estas enzimas «se disparan, indicando un daño hepático».
En este contexto, puede ocurrir necrosis o incluso la muerte del paciente, ocasionando que una parte del hígado se vea afectada y el paciente pierda completamente su funcionalidad hepática.
Laura Redondo sugirió que «deberían implementarse medidas» en centros educativos, aunque el riesgo de difusión de este reto suele presentarse en entornos sociales entre los jóvenes.

