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SEEDO exige una Estrategia Integral para la Obesidad en Adultos con un enfoque en políticas públicas sobre factores estructurales.

SEEDO exige una Estrategia Integral para la Obesidad en Adultos con un enfoque en políticas públicas sobre factores estructurales.


MADRID 30 Ene. –

La Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) ha reclamado un abordaje integral y multidisciplinar, así como avanzar hacia políticas públicas que actúen sobre los factores estructurales que favorecen la obesidad, «una enfermedad crónica y compleja, estrechamente vinculada a la desigualdad social». Para ello, demanda al Ministerio de Sanidad el desarrollo de una Estrategia Integral para la Obesidad en Adulto.

«No contamos con una Estrategia Nacional Integral para Adultos, falta un reconocimiento formal y homogéneo dentro del Sistema Nacional de Salud, hay un acceso desigual a los recursos y tratamientos, y hay una falta de educación probada», ha señalado el presidente de la SEEDO, el doctor Diego Bellido, durante la jornada ‘Periodismo y obesidad: el papel de los medios en una enfermedad compleja’.

Bellido ha apuntado que «un mejor control del exceso de peso, incluso con reducciones moderadas, puede traducirse en beneficios relevantes en salud y en un ahorro significativo de recursos sanitarios y sociales». Además, ha destacado que la obesidad es uno de los principales problemas de salud en España, «profundamente condicionada» por el entorno económico y social en que se vive; resaltando el estigma y la falta de acceso al tratamiento y al acompañamiento adecuado.

Ante esta situación, defiende un cambio de paradigma, reconociendo la enfermedad como lo que es «crónica y abordable» de manera integral, con acciones políticas, sanitarias y sociales.

Por esto, añade, «emplear recursos en prevención y tratamiento de la obesidad no es un gasto, sino una inversión con retorno para la sociedad». Del mismo modo, subraya que «el reconocimiento de la obesidad como enfermedad es fundamental: sin reconocimiento no hay prioridad, sin prioridad no hay recursos, y sin recursos no hay solución».

Según datos recientes, más de la mitad de la población adulta en España presenta exceso de peso, siendo más prevalente en los grupos sociales con menor renta y menor nivel educativo. Esta situación «no solo tiene consecuencias clínicas, sino también un importante impacto económico y social, derivado del aumento de enfermedades crónicas, la pérdida de productividad y el deterioro de la calidad de vida».

«La obesidad no es un fracaso individual; es un reto colectivo», ha explicado, señalando la necesidad de un enfoque político de salud en las enfermedades crónicas. «Es una cuestión de justicia social», ha añadido, recordando la necesidad de la estrategia, ya que existe un «acceso desigual en los tratamientos» y, a su juicio, «falta de educación a nivel de la población para evitar prejuicios».

«España avanza pero de manera insuficiente y desigual», por este motivo, el objetivo de la SEEDO es impulsar el reconocimiento de la obesidad.

Durante el encuentro han recordado que son varios los estudios que reconocen una clara relación entre obesidad y determinantes sociales de salud, como el nivel socioeconómico, la educación, el entorno urbano, el acceso a alimentos saludables o las oportunidades para realizar actividad física. «La obesidad se duplica en los entornos más vulnerables, lo que pone de manifiesto que no todos partimos de las mismas condiciones para cuidar la salud», asegura Bellido.

En el mismo sentido, la doctora Andreea Ciudin, de la Junta Directiva de SEEDO y que trabaja en el Servicio de Endocrinología y Nutrición Hospital Vall d’Hebron (Barcelona), ha señalado que se necesitan políticas y programas nacionales para poder analizar y corregir las ‘capas externas’ que rodean los factores individuales: condiciones de vida, educación, nivel de renta, entornos obesogénicos (factores externos que facilitan el aumento de peso y limitan la capacidad real de elegir hábitos saludables).

Según recalca esta experta, «en muchos casos, la obesidad es un reflejo de las desigualdades de nuestra sociedad»; además, apunta que «a los factores descritos se suma el acceso a los fármacos para obesidad que, dada la falta de financiación por el sistema público, la necesidad de tratarse de por vida y su precio elevado, agrandan la brecha social».

Las cifras de obesidad son significativamente más altas en comunidades con menor renta, como son Andalucía, Extremadura y Canarias, y en personas con bajo nivel educativo. Aunque la prevalencia global es similar, las mujeres enfrentan mayores riesgos metabólicos en etapas como la menopausia y sufren un mayor estigma social. Los niños de entornos desfavorecidos tienen muchas más probabilidades de desarrollar obesidad.

EL TRATAMIENTO DE LA OBESIDAD VA MÁS ALLÁ DE UNA NECESIDAD

La doctora Sharona Azriel, del Servicio de Endocrinología y Nutrición Hospital Universitario Infanta Sofía (Madrid) y secretaria general de SEEDO, ha recordado que el tratamiento de la obesidad va más allá de ser una necesidad; es una obligación, apostando por una medicina basada en la persona, donde el tratamiento debe ser adaptado al paciente.

Plantearse el uso de los nuevos multiagonistas, que están apareciendo en el panorama farmacológico, así como los actuales tratamientos dentro del arsenal terapéutico de la obesidad es necesario porque ya se están convirtiendo en tratamiento de patologías concretas que pueden llegar a revertirse.

El desafío del abandono del tratamiento y la sostenibilidad del tratamiento (al menos el 31% ha abandonado a los seis meses), le lleva a recordar que es necesario el acompañamiento para evitar el abandono; del mismo modo ha destacado el desescalamiento, que debería ser un objetivo para el médico atendiendo a la necesidad del paciente, y el efecto rebote, que se ha convertido en un «gran desafío». Además de la accesibilidad y el coste, es otro de los grandes desafíos, junto con la democratización de los tratamientos, dando acceso a todas aquellas personas que lo necesiten.

Más información sobre la obesidad y su relación con la desigualdad. Conozca más sobre políticas de salud en obesidad en SEEDO.

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