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Un especialista alerta sobre deficiencias en la detección y tratamiento de la hepatitis Delta.

Un especialista alerta sobre deficiencias en la detección y tratamiento de la hepatitis Delta.


– RASI BHADRAMANI/ ISTOCK – Archivo

MADRID 24 Feb. –

El director de la División de Gastroenterología y Hepatología de la Fondazione IRCCS Ca’ Granda Ospedale Maggiore Policlinico en Milán (Italia), Pietro Lampertico, ha señalado que, a pesar de los avances en la prevención de la hepatitis Delta (VHD), muchos pacientes con HBsAg (antígeno de superficie de la hepatitis B positivo) todavía no se han sometido a cribado para VHD, y un número significativo de personas con hepatitis D crónica (CHD) no recibe tratamiento, a pesar de la existencia de estrategias terapéuticas efectivas y seguras.

Así lo ha indicado Lampertico en el marco del 1º Congreso de la Asociación Española del Estudio del Hígado, donde se han reunido hepatólogos nacionales e internacionales para abordar los avances más relevantes en este campo.

En este contexto, el experto ha destacado que, desde la aprobación del primer fármaco anti-HDV, BLV, en la Unión Europea en 2020, se han realizado numerosos estudios orientados a comprender los complejos mecanismos involucrados en la replicación, la patogénesis y los desenlaces clínicos de la enfermedad.

«Además, se han llevado a cabo nuevos estudios epidemiológicos. Al mismo tiempo, nuevas farmacéuticas han transitado del campo del virus de la hepatitis B (VHB) al del VHD, desarrollando nuevas estrategias antivirales diferentes a las existentes», ha apuntado.

Asimismo, Lampertico ha subrayado que, a pesar de los esfuerzos para reducir la carga de la hepatitis Delta, su diagnóstico suele retrasarse. Según ha detallado, esto se debe a que el cribado universal para el VHD en pacientes con HBsAg positivo no está implementado en todos los centros, y tras identificar a los sujetos antiHDV positivos, algunos no son analizados para HDV RNA.

«El acceso a la atención médica a veces es complicado y el conocimiento actual sobre el VHD entre los médicos de centros no académicos de referencia terciarios sigue siendo limitado», ha manifestado.

El experto también ha recordado que existe evidencia de que la progresión de la CHD en pacientes VIH positivos es más rápida que en aquellos VIH negativos. «Este es un argumento convincente a favor de realizar el cribado para el VHD a todos los pacientes VHB/VIH positivos y tratarlos a todos con el único fármaco disponible, BLV. De hecho, tres estudios han demostrado recientemente la eficacia y seguridad de la monoterapia con BLV en esta población. Además, todos los pacientes VHB/VHD/VIH positivos deberían recibir una terapia anti VIH que incluya fármacos anti VHB (TAF o TDF)», ha argumentado.

En cuanto al enfoque que los países están adoptando para tratar la hepatitis Delta, Lampertico ha explicado que la mayoría aplica programas de cribado para el virus de la hepatitis B y programas de cribado para el virus de la hepatitis D (pruebas de doble reflexiva útiles).

«Además de la disponibilidad/aprobación de fármacos anti virus hepatitis D, existen programas de tratamiento para todos los pacientes y seguimiento de todos los pacientes en o fuera de terapia. Cuando sea posible, los pacientes con virus hepatitis D deberían ser gestionados por centros expertos o, al menos, ser tratados en centros periféricos bien conectados con estas instituciones», ha añadido.

LA VACUNACIÓN Y LOS CRIBADOS SON PRIORIDADES

Por último, ha indicado que, en términos de prevención, la vacunación contra el VHB es la prioridad, mientras que, en términos de detección de casos, el cribado universal para VHD en VHB y las pruebas de doble reflexiva son esenciales.

«Sin embargo, los medicamentos deben estar accesibles para todos los pacientes con CHD sin restricciones basadas en el historial de tratamiento previo y/o la gravedad de la enfermedad», ha añadido.

«En términos de tratamiento, todos los pacientes con CHD deberían recibir actualmente monoterapia con BLV 2 mg, el único fármaco aprobado, con el objetivo de prevenir la progresión a cirrosis, carcinoma hepatocelular (HCC) y descompensación hepática. No obstante, en el futuro se prevé la disponibilidad de nuevas estrategias terapéuticas que no solo permitirán suprimir completamente la replicación del VHD, sino que también podrían lograr la curación en una proporción significativa de pacientes», ha finalizado.

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