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Un extenso estudio revela qué tipos de cáncer presentan menor riesgo para los vegetarianos y cuál de ellos se incrementa.

Un extenso estudio revela qué tipos de cáncer presentan menor riesgo para los vegetarianos y cuál de ellos se incrementa.

MADRID, 7 Mar. –

   Las dietas vegetarianas excluyen la carne y el pescado, mientras que las dietas veganas eliminan también los productos lácteos y los huevos. Cuando están adecuadamente planificadas, ambas dietas son consideradas saludables y nutricionalmente adecuadas.

   En comparación con las dietas omnívoras, las vegetarianas y veganas tienden a ser más bajas en nutrientes como proteínas, grasas saturadas y ciertos micronutrientes como la vitamina B12, pero más altas en otros como la fibra dietética, carotenoides y vitamina C.

EL MAYOR ESTUDIO SOBRE DIETAS VEGETARIANAS Y RIESGO DE CÁNCER

   Un estudio liderado por la Unidad de Epidemiología del Cáncer de Oxford ha revelado que las dietas vegetarianas están asociadas con un menor riesgo de cáncer de mama, próstata, riñón y páncreas, así como mieloma múltiple, aunque presentan un mayor riesgo de carcinoma de células escamosas del esófago.

   El estudio, publicado en el ‘British Journal of Cancer’, es el mayor jamás realizado sobre dietas vegetarianas y el riesgo de cáncer. Comparó el riesgo de 17 tipos de cáncer en cinco grupos dietéticos: consumidores de carne, aves de corral (sin carne roja ni procesada), pescetarianos (que consumen pescado), vegetarianos (que consumen lácteos y/o huevos) y veganos.

    Las dietas vegetarianas bien planificadas son consideradas saludables, pero la influencia de estas en riesgos de cáncer específicos ha sido incierta debido a la falta de suficientes vegetarianos en estudios individuales. Para resolver estas dudas, se recopilaron datos de más de 1,8 millones de personas de tres continentes, mediante el Consorcio de Riesgo de Cáncer en Vegetarianos.

LOS CÁNCERES QUE TIENEN MENOS RIESGO ENTRE LOS VEGETARIANOS

   De acuerdo con el estudio, los vegetarianos tienen un 21% menos de riesgo de cáncer de páncreas, un 9% menos de riesgo de cáncer de mama, un 12% menos de riesgo de cáncer de próstata, un 28% menos de riesgo de cáncer de riñón y un 31% menos de riesgo de mieloma múltiple en comparación con los carnívoros.

    Sin embargo, se observó que los vegetarianos tienen casi el doble de riesgo de carcinoma de células escamosas del esófago. No se hallaron diferencias estadísticas significativas en el riesgo de cáncer colorrectal, estómago, hígado, pulmón (en no fumadores), endometrio, ovario, boca y faringe, ni de vejiga, así como linfoma no Hodgkin, leucemia y adenocarcinoma de esófago en vegetarianos.

   «El cáncer es una de las principales causas de muerte en el mundo, representando casi una de cada seis muertes. Se recomiendan patrones dietéticos centrados en frutas, verduras y alimentos ricos en fibra, además de evitar la carne procesada, para reducir el riesgo de cáncer. Nuestro estudio ayuda a esclarecer los beneficios y riesgos asociados con las dietas vegetarianas«, señala Tim Key, profesor emérito de Epidemiología en Oxford y coinvestigador del estudio.

LOS VEGANOS PRESENTAN MÁS RIESGO DE CÁNCER COLORRECTAL

Los veganos mostraron un riesgo estadísticamente significativo mayor de cáncer colorrectal (de intestino) en comparación con los carnívoros. En cuanto a otros tipos de cáncer estudiados, no se encontró evidencia de que el riesgo en los veganos difiera del de los carnívoros, y para algunas neoplasias menos frecuentes, los casos veganos fueron insuficientes para su análisis. Se requieren más investigaciones para corroborar estos resultados en la comunidad vegana.

   «Los vegetarianos suelen consumir más frutas, verduras y fibra que los carnívoros y no incluyen carne procesada, lo que puede contribuir a un menor riesgo de ciertos cánceres. El mayor riesgo de carcinoma escamoso de esófago en vegetarianos y cáncer de intestino en veganos podría estar asociado con una menor ingesta de nutrientes que se encuentran en productos de origen animal», advierte Aurora Pérez Cornago, investigadora principal del estudio y exprofesora asociada de Oxford.

    Los pescetarianos, que siguen una dieta basada fundamentalmente en vegetales (frutas, verduras, legumbres, cereales, frutos secos), pero que incluyen pescado y marisco como única fuente de proteína animal, presentaron un menor riesgo de cáncer de mama y riñón, así como de cáncer de intestino. Además, quienes consumen aves tenían un menor riesgo de cáncer de próstata.

«SE EXIGEN POLÍTICAS QUE PROMUEVAN DIETAS MÁS SALUDABLES»

   «Entre los 72.000 vegetarianos y veganos en nuestro estudio, el número de casos de ciertos cánceres fue bajo, limitando la certeza en algunos hallazgos. Asimismo, la ingesta de nutrientes y la calidad general de la dieta varían considerablemente entre poblaciones vegetarianas«, señala Yashvee Dunneram, primera autora del estudio y exepidemióloga postdoctoral de Oxford.

   Desde el Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer, la doctora Helen Croker indica que «este estudio aporta la evidencia más completa hasta la fecha sobre dietas vegetarianas y su relación con el riesgo de cáncer».

    «Los resultados sugieren que las dietas sin carne se vinculan a un menor riesgo de ciertos tipos de cáncer, aunque no en todos, lo que destaca diferencias significativas entre los tipos de cáncer y la influencia de distintos hábitos alimenticios», agrega Croker, quien enfatiza que el propósito de esta investigación es proporcionar «evidencia confiable» para quienes consideren reducir el consumo de carne.

   La Sociedad Vegetariana Danesa, miembro de SAFE Food Advocacy Europe, recibió positivamente las conclusiones de este estudio, que refuerzan la idea de que la dieta debe ser considerada al analizar la salud y el riesgo de cáncer. Por ello, hacen un llamado a políticas que fomenten dietas más saludables y faciliten la elección de opciones nutritivas.

    «La dieta puede jugar un papel crucial como factor de prevención, especialmente aquellas ricas en una variedad de vegetales y fibra. Sin embargo, la dieta no es únicamente una responsabilidad individual, sino que está influida por decisiones sociales», afirma Katrine Ejlerskov, doctora en nutrición y directora del Centro Danés para un Futuro Basado en Plantas y Orgánico.

    «Debemos construir una sociedad donde las opciones saludables estén mejor integradas en todos los aspectos de la vida: desde los precios en los supermercados y las comidas públicas, hasta la educación de los profesionales de la salud y la promoción de alimentos de origen vegetal como un buen modelo de negocio para los agricultores europeos. Estas acciones pueden tener un impacto positivo significativo en la salud pública», concluye.

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