
MADRID 6 Feb. –
El presidente de Argentina, Javier Milei, ha tomado la decisión este miércoles de prohibir los tratamientos y cirugías de cambio de sexo en menores de edad, apenas cuatro días después de una masiva manifestación en protesta por las declaraciones del mandatario contra la comunidad LGBTQ.
Milei ha señalado que «la ideología de género llevada al extremo y aplicada en niños por la fuerza o la coerción psicológica constituye lisa y llanamente abuso infantil». En este sentido, ha enfatizado que «los niños no tienen la madurez cognitiva necesaria para tomar decisiones sobre procesos irreversibles que en muchos casos implican la mutilación de órganos saludables y que pueden ocasionar infertilidad, problemas cardiovasculares, y consecuencias catastróficas en la salud mental».
El anuncio, en línea con decisiones similares de su homólogo estadounidense, Donald Trump, fue realizado a través de un comunicado oficial de la Presidencia argentina, donde se destaca que su gabinete busca «terminar con los privilegios y promover la igualdad ante la ley», así como «poner fin al abuso infantil apañado en una agenda de género y detener las maniobras de los delincuentes».
En este sentido, se ha informado que «decretará que el alojamiento de los detenidos carcelarios se determinará según el sexo registrado en el momento del hecho delictivo, para evitar que cualquiera pueda usar la excusa del cambio de género para solicitar un traslado de la cárcel en la que se encuentra».
Además, ha agregado: «Ningún hombre que haya solicitado la rectificación de su género antes de cometer un delito podrá ser alojado en las cárceles de mujeres si fue condenado por delitos sexuales, trata de personas o crímenes violentos contra mujeres, ni en caso de que la evaluación penitenciaria lo determine».
Este anuncio ha tenido lugar después de que Buenos Aires comunicara su intención de abandonar la Organización Mundial de la Salud (OMS) debido a las «profundas discrepancias» en torno a la gestión de la pandemia de COVID-19 y en busca de la «soberanía» nacional en temas sanitarios, siguiendo también el rumbo marcado por Trump en Estados Unidos.



