
MADRID 24 Feb. –
Calentar en el microondas o el horno platos preparados y comida precocinada en recipientes de plástico incrementa significativamente el riesgo de liberar microplásticos y sustancias químicas tóxicas que pueden filtrarse en los alimentos y afectar a la salud, según un reciente informe de Greenpeace.
A partir del análisis de 24 estudios científicos recientes, el informe ‘Alerta: Microplásticos en la comida precocinada’ concluye que los alimentos envasados y comercializados con la etiqueta de ‘apto para calentar’ están exponiendo a millones de personas a contaminantes invisibles diariamente.
Una de las investigaciones revisadas detectó entre 326.000 y 534.000 partículas filtrándose en los alimentos tras solo cinco minutos en el microondas, una cifra de cuatro a siete veces superior a la de utilizar el horno.
Respecto a las sustancias químicas, el informe señala que más de 4.200 compuestos altamente peligrosos para la salud humana y ambiental están presentes en los plásticos, la mayoría sin regulación en envases alimentarios.
Además, evidencia que los recipientes viejos, rayados o reutilizados son peores, ya que el plástico desgastado libera casi el doble de partículas de microplásticos en comparación con los envases nuevos.
PELIGRO PARA LA SALUD
La exposición a las sustancias químicas presentes en los envases plásticos influye en el riesgo de desarrollar enfermedades metabólicas y cardiovasculares, trastornos del neurodesarrollo durante el desarrollo fetal y la infancia, e impacta en la salud reproductiva e infertilidad, incluyendo sustancias con potencial carcinogénico.
Los micro y nanoplásticos pueden causar inflamación sistémica y estrés oxidativo al entrar en el torrente sanguíneo, así como daño en tejidos y órganos, ya que al ser tan pequeños pueden atravesar barreras biológicas y acumularse.
Las sustancias químicas provenientes de envases plásticos ya han sido identificadas en cuerpos humanos. En concreto, se han detectado al menos 1.396 sustancias químicas plásticas en contacto con alimentos.
A pesar de estos riesgos evidentes, el informe apunta que los platos preparados envasados en plástico son uno de los segmentos de mayor crecimiento del sistema alimentario mundial, valorado en casi 190.000 millones de dólares (161.428 millones de euros), un aumento pronunciado debido a que los hogares dependen más de la comida de conveniencia.
En España, el consumo de platos preparados ha aumentado un 3,8 por ciento en el último año, según el balance de la Asociación Española de Fabricantes de Platos Preparados (ASEFAPRE), debido a la falta de tiempo y espacio en los nuevos modelos de hogar.
RESPUESTA INSUFICIENTE
Ante esta situación, Greenpeace ha declarado que la respuesta que están brindando los organismos reguladores y países es «insuficiente» a nivel mundial, mientras que las etiquetas de ‘apto para microondas’ y ‘apto para horno’ ofrecen una «falsa tranquilidad» a los consumidores.
El informe advierte que la crisis de los plásticos sigue el mismo patrón observado con el tabaco, el amianto y el plomo. A pesar de la evidencia científica, el problema ha enfrentado la negación por parte de la industria y retrasos regulatorios.
«Nos están envenenando mientras intentamos alimentar a nuestras familias. El riesgo es evidente, hay mucho en juego y el momento de actuar es ahora. No podemos confiar en las promesas engañosas de las empresas y ‘lobbies’ del plástico», ha afirmado el responsable de residuos de Greenpeace, Julio Barea.
Mientras los gobiernos negocian el Tratado Global de la ONU sobre los Plásticos, Greenpeace ha instado a las partes negociadoras a actuar bajo el principio de precaución para prevenir el uso de plásticos y productos químicos peligrosos en materiales en contacto con alimentos.
Además, se ha solicitado la eliminación de las «declaraciones engañosas» de los envases de plástico, protección legislativa frente a la exposición a sustancias peligrosas, prohibición de los envases de plástico de un solo uso para alimentos y bebidas, y el desarrollo de sistemas de reutilización basados en materiales no tóxicos.



