
MADRID, 18 Ene. –
Investigadores de la Universidad de Bath, en el Reino Unido, han desarrollado una propuesta de umbrales para un consumo seguro (o al menos más seguro) de cannabis con la esperanza de ayudar a los usuarios a gestionar su consumo y mantenerlo dentro de límites recomendados, similar a las unidades de alcohol que guían un consumo más seguro.
Las recomendaciones de umbral, sugeridas en un estudio publicado en la revista ‘Addiction’, se fundamentan en un sistema para medir el consumo de cannabis no por peso, sino por contenido de THC (el THC es el compuesto que produce los efectos psicoactivos del cannabis).
Al igual que las pautas para un consumo de alcohol más seguro se centran en unidades estándar (por ejemplo, en el Reino Unido, se sugiere que los adultos no superen regularmente las 14 unidades de alcohol por semana), los investigadores proponen que se pueda aplicar una unidad similar al cannabis.
El objetivo es que tanto los consumidores de cannabis como los médicos y las autoridades de salud pública prioricen las unidades de THC (que reflejan tanto la potencia del cannabis como la cantidad consumida) en lugar de basarse únicamente en la frecuencia de consumo.
Los resultados recomiendan que los adultos no superen las 8 unidades de THC por semana, lo que corresponde aproximadamente a 40 mg de THC o 1/3 gramo de cannabis medicinal.
Superar estos umbrales incrementa el riesgo de desarrollar un trastorno por consumo de cannabis (TCC), que afecta alrededor del 22 % de los consumidores regulares de cannabis. Este trastorno se caracteriza por un uso problemático que reporta deterioro o angustia clínica significativa. Los síntomas pueden incluir antojos, dificultad para controlar el consumo e interferencias del cannabis en el trabajo, la familia o las relaciones personales.
PRIMERO UMBRALES DE LO QUE SE PODRÍA CONSIDERAR SEGURO
En este nuevo estudio, la doctora Rachel Lees Thorne y el Profesor Tom Freeman, investigadores principales del Departamento de Psicología de Bath, han aplicado esta unidad para establecer, por primera vez, umbrales en los que el cannabis podría considerarse «más seguro».
«El objetivo final de nuestras nuevas directrices es reducir los daños –explica la doctora Lees Thorne–. El único nivel verdaderamente seguro de consumo de cannabis es la abstinencia, pero para aquellos que no desean dejarlo o no pueden, queremos ayudarles a reducir el riesgo de daños. Por ejemplo, un individuo podría optar por consumir productos con menor contenido de THC o disminuir la cantidad de cannabis que ingiere. Estas pautas están diseñadas para ofrecer asesoramiento realista y fundamentado en evidencia para quienes buscan tomar decisiones informadas».
La nueva investigación se basa en datos del estudio CannTeen llevado a cabo en la UCL, que siguió a 150 individuos consumidores de cannabis, evaluando la gravedad del TCC y estimando su consumo semanal de unidades de THC durante un año.
El equipo concluyó que, en adultos, el riesgo de TCC aumenta al superar las 8 unidades de THC por semana, y el riesgo de TCC severo sobrepasa las 13 unidades por semana. En el estudio CaneTeen, el 80 % de los participantes que ingirieron menos de 8 unidades de THC no presentaron TCC, mientras que el 70 % de aquellos que consumieron más allá de ese límite sí reportaron TCC.
El profesor Freeman recordó que «el cannabis es una de las drogas más consumidas a nivel mundial. No obstante, falta información para los consumidores sobre cómo los diferentes niveles de consumo podrían afectarlos».
Los umbrales de consumo más seguros basados en unidades estándar de THC pueden ayudar a los individuos a entender mejor su nivel de consumo y a tomar decisiones informadas sobre su salud. Estos umbrales pueden ser utilizados por instituciones de salud pública y en centros de atención médica para comunicar los riesgos asociados al nivel de consumo individual y para monitorear reducciones en el uso.
“A medida que el cannabis es cada vez más accesible en los mercados legales alrededor del mundo, es más crítico que nunca ayudar a los consumidores a tomar decisiones informadas sobre su uso”, advirtió.
Basándose en estos hallazgos iniciales en una muestra del Reino Unido, el equipo planea investigar umbrales de cannabis más seguros en muestras internacionales más grandes y desarrollar herramientas que ayuden a las personas a seguir su consumo de unidades en diferentes contextos globales.
MEJORAR EL ETIQUETADO DONDE ES LEGAL SU CONSUMO
La investigación de Bath ya capta interés internacional, especialmente en países con mercados legales de cannabis, como Canadá, donde se está impulsando incluir información sobre la unidad de THC en el etiquetado del producto, de manera similar a cómo se etiquetan los productos alcohólicos con unidades de alcohol en el Reino Unido.
El Centro Canadiense sobre Uso de Sustancias y Adicciones lidera un grupo de trabajo global sobre unidades de cannabis, y el equipo de Bath ha compartido sus descubrimientos para respaldar esta iniciativa.
El doctor Robert Gabrys, analista sénior de investigación y políticas del Centro Canadiense sobre Uso de Sustancias y Adicciones (CCSA), ha indicado que el panel de expertos en Canadá para la revisión legislativa de la Ley de Cannabis ha establecido como prioridad desarrollar una «dosis estándar» para los productos de cannabis.
«La legalización del cannabis en Canadá ha introducido al mercado una amplia gama de productos. Por ello, muchas personas tienen dificultades para comprender las etiquetas de esos productos y cómo dosificarlos de manera segura –alerta–. Esto ha generado la necesidad de enfoques más eficaces para ayudar a las personas a interpretar la información de los productos y comprender mejor los posibles efectos del consumo de cannabis en la salud».
Por lo tanto, destaca que la investigación de Bath “es esencial en este esfuerzo, ya que demuestra cómo una unidad de THC estándar puede utilizarse para predecir y comunicar los riesgos para la salud, en este caso, el TCC”.



