
– UB
BARCELONA, 16 Mar. –
Un estudio realizado por la Universitat de Barcelona (UB) ha identificado una ruta molecular en el cerebro que es «decisiva» para el correcto funcionamiento de la memoria de trabajo, una función cognitiva esencial para desarrollar actividades del día a día y retener información temporalmente.
Las conclusiones, publicadas en la revista ‘Cell Reports’, destacan el papel «determinante» de la proteína Munc13-1 en la función cerebral saludable y su relevancia clínica en los trastornos del neurodesarrollo.
La memoria de trabajo es fundamental para comprender la información, aprender y gestionar las respuestas con capacidad de control, habilidades que suelen verse afectadas en algunas enfermedades neurodegenerativas.
RÁFAGAS PARA FORTALECER LAS SINAPSIS
Las neuronas no se comunican a un ritmo constante; en muchos circuitos, se generan breves ráfagas de actividad que fortalecen temporalmente las sinapsis, permitiendo una transmisión más eficiente de la información.
Dos de estos procesos transitorios son la facilitación a corto plazo y la potenciación postetánica (PPT), ambos «particularmente prominentes» en las sinapsis de fibras musgosas, que se cree que contribuyen a la memoria de trabajo.
MUNC13-1
El equipo se centró en el estudio de la proteína Munc13-1, un factor «clave» que prepara las vesículas sinápticas para liberar neurotransmisores, en un paso conocido como enclavamiento vesicular. Se demostró que su regulación debe realizarse por el calcio a través de dos vías complementarias: señalización calcio-fosfolípidos y calcio-calmodulina.
Los resultados en ratones revelan que, cuando Munc13-1 no podía detectar adecuadamente las señales de calcio, las sinapsis perdían gran parte de su capacidad para fortalecerse temporalmente durante la actividad repetida.
Según el profesor de la UB y autor del estudio, Francisco José López-Múrica, el estudio presenta «una evidencia experimental» que sugiere que la memoria de trabajo puede depender no solo de una activación neuronal sostenida, sino también de cambios transitorios en la transmisión sináptica.
Con el descubrimiento de un mecanismo molecular concreto que vincula el fortalecimiento sináptico de corta duración con el rendimiento de la memoria de trabajo a corto plazo, el trabajo «amplía la comprensión» sobre cómo el cerebro almacena y actualiza rápidamente la información.



