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MADRID, 28 Feb. –
Las plantas de interior y los sistemas vegetales avanzados, como las paredes vivas de interior y las torres hidropónicas, tienen el potencial de aumentar la humedad interior, mejorar el confort térmico y contribuir a edificios más saludables y resistentes al clima, según un estudio del Centro Global para la Investigación del Aire Limpio (GCARE) de la Universidad de Surrey (Reino Unido).
El estudio, publicado en la revista ‘Building and Environment’, reúne a expertos internacionales para analizar cómo las plantas afectan la calidad ambiental interior. Aunque se ha avanzado en la comprensión de la vegetación urbana exterior, los efectos de la infraestructura verde interior siguen siendo poco claros.
Para abordar esta falta de conocimiento, los investigadores establecieron un marco de diez preguntas que evalúa la evidencia en dimensiones técnicas, microbiológicas, sanitarias, socioeconómicas y espaciales, ofreciendo una visión clara sobre el rendimiento de diferentes tipos de ecologización interior en edificios reales.
El estudio también presenta la primera comparación clara de 26 sistemas diferentes de ecologización interior y su impacto en los parámetros de calidad ambiental interior, proporcionando a diseñadores y administradores de edificios una guía detallada sobre qué es efectivo y dónde se necesita más evidencia.
El análisis, con la colaboración de 35 expertos de Reino Unido, Europa, Estados Unidos, Australia, India y Brasil a través del proyecto GREENIN Micro Network Plus, muestra que los sistemas de vegetación interior más amplios pueden hacer que los espacios se sientan hasta dos grados más frescos y confortables, incluso con temperaturas constantes.
Algunos sistemas de ingeniería ayudan a reducir las partículas finas y los compuestos orgánicos volátiles, aunque la eficacia de estos efectos depende de la densidad de las plantas, la iluminación y el diseño en general. El estudio también señala evidencia preliminar de que la vegetación puede enriquecer el microbioma interior al introducir más microbios ambientales.
El profesor Prashant Kumar, autor principal del estudio y fundador del Centro Global para la Investigación del Aire Limpio de Surrey y líder del proyecto GREENIN Micro Network Plus, destaca que las personas pasan alrededor del 90% de su vida en interiores, y que aún se sabe muy poco sobre cómo los sistemas de plantas de interior pueden transformar esos entornos.
«Nuestro trabajo colaborativo demuestra que la ecologización de interiores puede hacer una diferencia significativa en ciertas situaciones –subraya–, no solo en la percepción de los edificios, sino también en su gestión de calor, humedad y contaminantes«.
No obstante, aclara que estos beneficios no son aleatorios. «Requieren el uso de sistemas adecuados, de manera correcta, con la iluminación y el mantenimiento apropiados –explica–. Considerar la ecologización como una infraestructura ambiental, en lugar de una simple decoración, será clave para maximizar su potencial».
Los autores enfatizan que se necesitan más investigaciones y que el siguiente paso son estudios a largo plazo en edificios que examinen la iluminación, la ventilación, la ocupación y el mantenimiento: factores prácticos que determinen el buen rendimiento de la vegetación interior a lo largo del tiempo.
La Tijana Blanusa, científica hortícola principal de la Royal Horticultural Society y coautora del artículo, afirma que «la plantación de interiores es una forma excelente de llevar los beneficios de las plantas y la interacción con ellas a hogares urbanos, escuelas y otros espacios donde la naturaleza no es fácilmente accesible. Este estudio establece bases sólidas al proporcionar evidencia sobre las condiciones necesarias para tener el mayor impacto en la calidad del aire y el bienestar», resalta.
Esta investigación es parte integral del proyecto GREENIN Micro Network Plus, que reúne universidades, autoridades locales, organizaciones ambientales y expertos en horticultura para explorar cómo diseñar espacios interiores que mejoren la calidad del aire, el confort y el bienestar en un clima cambiante. Además, establece las bases para futuras directrices y políticas de diseño enfocadas en los logros realistas de la ecologización de interiores.



