
– LJUBAPHOTO/ ISTOCK – Archivo
MADRID 25 Ago. –
El líder del Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo del Hospital Universitario del Sureste de Arganda y cirujano en el Hospital Ruber Juan Bravo, Alfredo Alonso, ha destacado que el **láser diodo** ha revolucionado la cirugía de las fístulas anales, permitiendo intervenciones menos invasivas y favoreciendo una recuperación más rápida.
Así, Alonso ha indicado que la técnica ‘FiLaC’ (Fistula-tract Laser Closure) representa un avance significativo en la cirugía mínimamente invasiva. «Buscamos tratamientos que sean no solo eficaces, sino también menos agresivos para el paciente. En ciertos casos, el láser permite tratar estas patologías desde el interior, preservando al máximo los tejidos sanos y facilitando una recuperación más rápida», ha afirmado.
Según el experto, la **fístula anal** es una anomalía que conecta el canal anal con la piel y suele aparecer tras un absceso previo. Aunque no es grave, puede convertirse en un gran problema debido al dolor, inflamación, secreción continua e infecciones repetidas.
Durante años, el tratamiento consistía en intervenciones que, según el tipo de fístula, podían requerir la apertura completa del trayecto fistuloso. Sin embargo, nuevas técnicas han dado opción a alternativas menos agresivas para algunos pacientes.
La técnica ‘FiLaC’ implica insertar una fina fibra láser en el interior de la fístula. La energía emitida destruye el tejido del trayecto internamente y favorece su cierre progresivo sin necesidad de amplias incisiones. «Uno de los aspectos más cruciales de esta técnica es que busca preservar el esfínter anal siempre que sea posible. Mantener la continencia es una prioridad en este tipo de cirugía, y el láser puede ayudarnos a lograr ese objetivo en los casos adecuadamente seleccionados», ha subrayado Alonso.
NO SUSTITUYE A LA CIRUGÍA CONVENCIONAL EN TODOS LOS CASOS
A pesar de las ventajas que ofrece el láser, el doctor Alonso Poza enfatiza que esta técnica no reemplaza a la cirugía convencional en todos los casos. «No todas las fístulas son iguales. Antes de recomendar cualquier tratamiento, es esencial evaluar la anatomía de la lesión, los antecedentes del paciente, las intervenciones previas y otros factores que afectan el resultado», detalla.
En este contexto, recuerda que la incorporación de nuevas tecnologías debe ir siempre acompañada de una adecuada indicación clínica. «El objetivo no es usar el láser solo porque es novedoso, sino porque ofrece beneficios reales para ciertos pacientes. La cirugía mínimamente invasiva siempre debe buscar resolver la enfermedad con la máxima seguridad, disminuir las complicaciones y facilitar una recuperación rápida siempre que la evidencia científica lo permita», concluye el doctor.
Para más información sobre fístulas anales y sus tratamientos, visita nuestro artículo relacionado. También puedes consultar recursos externos sobre el uso del láser en cirugía.



