
MADRID, 14 Ene. –
La Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC), parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha impulsado la quinta edición del Código Europeo contra el Cáncer (ECAC5), que hace un llamado a los líderes políticos para implementar medidas que ayuden a prevenir el cáncer, sugiriendo, por ejemplo, un aumento de impuestos sobre el tabaco y el alcohol para hacerlos menos accesibles.
La Fundación ECO en colaboración con la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), presentó este miércoles el nuevo código, que desde los años 80 ha buscado ayudar a la población a reducir el riesgo de cáncer. Esta nueva versión incluye 14 recomendaciones, en comparación con las 12 de la última edición publicada en 2014, y estará disponible en español el 4 de febrero, Día Mundial contra el Cáncer.
José María Martín Moreno, miembro del Comité Científico ECAC5 y coautor del código, indicó que el impacto del código desde su creación no ha sido «triunfalista», pero han expresado su esperanza de que cambie con la modificación realizada en esta nueva versión, que ahora se dirige también a los políticos, pidiéndoles que hagan accesibles las opciones saludables a la población.
En su intervención, Martín Moreno destacó las 14 pautas del código, enfatizando las novedades. Por ejemplo, en relación al tabaco, la recomendación es «no fume, no use ningún tipo de tabaco ni productos de vapeo y, si fuma, debe dejarlo». Se incluye una referencia clara al riesgo del vapeo y la necesidad de actuar en relación al humo de terceros.
El código también subraya la importancia de tomar medidas para prevenir el sobrepeso y la obesidad, ser físicamente activos y mantener una dieta saludable. La innovación en este aspecto es la petición de aumentar los impuestos a los alimentos ricos en grasas, azúcar y sal, y de promover el acceso a opciones alimentarias saludables.
Otro cambio significativo es en el consumo de alcohol, que pasa de «limitar» a «evitar». Martín Moreno ha resaltado que el consumo de alcohol es uno de los principales factores de riesgo para al menos siete tipos de cáncer, y que el consumo moderado causa casi 23,000 nuevos casos de cáncer en la Unión Europea cada año.
Además, el código incorpora recomendaciones sobre la contaminación del aire. Instan a utilizar el transporte público, elegir rutas de bajo tráfico al caminar, y evitar la quema de materiales como carbón o madera en casa. También sugieren participar en cribados de cáncer de colon, mama y cuello uterino, y el screening de pulmón cuando esté disponible.
También se enfoca en las infecciones que causan cáncer, ampliando la recomendación de vacunar contra el virus de la hepatitis B y el virus del papiloma humano (VPH), tanto en niños como en niñas, así como participar en tratamientos para otros virus bajo las recomendaciones de cada país.
El ECAC5 también incluye recomendaciones para la prevención del cáncer como fomentar la lactancia materna, evitar la exposición al sol, informarse sobre los niveles de gas radón en el hogar, y limitar el uso de terapia de reemplazo hormonal.
DIFICULTADES PARA SU IMPLEMENTACIÓN
Jesús García-Foncillas, presidente de la Fundación ECO, enfatizó la importancia de contar con un código de estas características para ayudar en la prevención de cerca de 300,000 nuevos casos de cáncer que se detectan anualmente en España, pero advirtió sobre las dificultades que se pueden enfrentar en su implementación efectiva.
Mencionó el alto costo de seguir una dieta saludable y el «marketing agresivo» que favorece a alimentos ultraprocesados y alcohol, además de las barreras estructurales que fomentan un estilo de vida sedentario y la contaminación del aire.
También alertó sobre las desigualdades en salud y la «brecha» en la comprensión de los riesgos entre la población. «Hablamos mucho, pero no estamos seguros de si la población entiende los riesgos que implican muchos de estos factores», afirmó, mencionando la resistencia cultural y social que normaliza el consumo de alcohol. Finalmente, advirtió sobre el «escepticismo acientífico» hacia las vacunas.
Carmen Yélamos, directora de Atención a Pacientes y Usuarios de la AECC, subrayó la «oportunidad» que representa este código para transformar la prevención del cáncer con la colaboración de todos los actores involucrados, ya que «la prevención del cáncer no es un reto individual, sino una responsabilidad colectiva».
En este contexto, subrayó la necesidad de difundir el contenido del código frente a desafíos como la desinformación y las ‘fake news’, que pueden arrastrar a la población hacia mensajes peligrosos para la salud.



