
Narendra Modi sigue recuperando su popularidad tras el varapalo en las generales de 2024
MADRID, 8 Feb. –
El primer ministro de India, Narendra Modi, continúa consolidando su popularidad en el país tras la victoria de su Partido Popular Indio (Bharatiya Janata o BJP) en las elecciones llevadas a cabo en el territorio de Delhi, que alberga la capital del país, recuperando así su posición como primera fuerza política tras casi 30 años de ausencia.
Según los resultados preliminares proporcionados por la Comisión Electoral de India, el BJP se apoderará de 48 de los 70 escaños de la asamblea local, en comparación con solo 22 escaños de su principal rival, el partido Aam Aadmi, liderado por el ex ministro principal del estado de Delhi, Arvind Kejriwal, quien ha estado denunciando durante meses a Modi por llevar a cabo una persecución política que resultó en su dimisión.
Modi ya ha proclamado su triunfo en sus redes sociales, donde ha expresado sus felicitaciones a todos los ciudadanos de Delhi por otorgarle una «victoria histórica al BJP».
«Nos comprometemos a no escatimar esfuerzos para garantizar el desarrollo integral de Delhi y mejorar la calidad de vida de sus habitantes. También aseguraremos que Delhi tenga un papel crucial en la construcción de una India desarrollada. Ahora, estaremos aún más dedicados a servir a nuestro pueblo de Delhi», comunicó el primer ministro.
Kejriwal también ha aceptado su derrota en un mensaje en su cuenta de la red social X. «Felicito al BJP por esta victoria y espero que cumplan todas las promesas que motivaron el voto del pueblo. Hemos trabajado arduamente en salud, educación e infraestructura en la última década. No solo seremos una oposición constructiva, sino que también permaneceremos junto al pueblo y continuaremos sirviéndole», aseguró.
Con la confirmación de su victoria en Delhi, el BJP añadirá este triunfo a otros dos éxitos significativos anteriores en los estados de Haryana y Maharashtra, lo que indica que la figura del mandatario parece haber recuperado su posición tras el revés de las elecciones generales del año pasado, cuando el BJP tuvo que negociar una inusual coalición tras perder su histórica mayoría, en parte debido a una política agresiva de recortes fiscales.



