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MADRID 24 Sep. –
Un reciente estudio ha identificado el **indicador de deterioro funcional** más efectivo para predecir la mortalidad a largo plazo en pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).
La investigación demuestra que el **descenso anual** en la puntuación del z-score del **FEV1** es el marcador pronóstico clave de mortalidad en la EPOC. Este parámetro se emplea en la espirometría para evaluar la función pulmonar.
Los hallazgos fueron publicados en ‘Archivos de Bronconeumología’, la revista científica de la **Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR)**. Según los investigadores, este descubrimiento podría mejorar notablemente el seguimiento de los pacientes con EPOC, facilitando la estratificación del riesgo de mortalidad y la identificación de aquellos con un mayor riesgo a largo plazo.
La EPOC es una enfermedad respiratoria crónica que causa limitación persistente del flujo de aire y puede afectar la supervivencia. La **FEV1** -volumen espiratorio forzado en el primer segundo- sigue siendo el estándar para evaluar dicha limitación.
Sin embargo, la mejor forma de medir su evolución y el pronóstico de la enfermedad sigue sin estar clara. Este estudio analiza el valor pronóstico de diferentes índices anuales de disminución del **FEV1** en relación con la mortalidad a medio y largo plazo en pacientes con **EPOC**.
La investigación, realizada por SEPAR, estudió la evolución del **FEV1** en 1.247 pacientes diagnosticados de EPOC, quienes fueron seguidos durante hasta quince años, equivalente a más de 12.800 pacientes-año.
La edad promedio de los participantes fue de 64 años, y aproximadamente el 70% eran hombres. Un punto a destacar es que el **tabaquismo** fue un factor crucial: el 80% de los pacientes eran fumadores en el momento del estudio o lo habían sido anteriormente. Además, los pacientes presentaban diversos grados de obstrucción respiratoria.
La función pulmonar se evaluó mediante al menos tres espirometrías anuales. Durante el seguimiento, fallecieron 577 pacientes, lo que representa el 46.3% del total, por diversas causas.
Los investigadores compararon seis métodos diferentes de medir el cambio en el **FEV1** a lo largo del tiempo. Entre ellos, evaluaron el cambio anual en el z-score del **FEV1**, que brinda información sobre la función pulmonar en relación a lo esperado para personas de características similares.
EL ÍNDICE DE DESCENSO DEL FEV1, EL MEJOR INDICADOR
Aunque todas las medidas mostraron relación con la mortalidad, se determinó que la velocidad de disminución de la puntuación del z-score del **FEV1** es el indicador más fiable para identificar a los pacientes con mayor riesgo a largo plazo.
Específicamente, los pacientes con un **FEV1** que disminuía más rápidamente tenían un riesgo de mortalidad 4.6 veces mayor. Esto destaca la importancia de no solo evaluar cómo funciona el pulmón en un momento dado, sino también cómo varía su función con el tiempo.
«Los resultados de nuestro estudio sugieren que integrar el seguimiento longitudinal de la puntuación z-score del **FEV1** en la práctica clínica podría mejorar la estratificación del riesgo y el manejo de los pacientes», afirmó Raúl Galera, primer autor del estudio y miembro de **SEPAR**.
Francisco García-Río, investigador principal del estudio y también miembro de **SEPAR**, indicó que añadir esta información en el seguimiento clínico puede facilitar la identificación de pacientes de mayor riesgo y ofrecer un tratamiento más ajustado. «Es fundamental continuar investigando el valor pronóstico de estos índices y cómo integrar el seguimiento longitudinal en la práctica clínica», concluyó.



