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MADRID 11 Feb. –
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos ha expresado este lunes su preocupación por el estado «demacrado» de las personas liberadas la semana pasada por las autoridades de Israel y por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), recordándoles que cualquier forma de abuso o malos tratos a personas protegidas constituye un crimen de guerra.
«Las imágenes de rehenes israelíes y detenidos palestinos en condiciones de **debilidad extrema** como parte de la primera fase del acuerdo de alto el fuego en Gaza son profundamente perturbadoras», afirmó el portavoz de la oficina de Derechos Humanos de la ONU, Thameen al Kheetan.
En un comunicado en el sitio web del organismo, hizo hincapié en los «**signos de malos tratos y desnutrición grave**» evidentes en los tres hombres de 34, 52 y 56 años que fueron liberados por el movimiento islamista el pasado sábado, lo que marcó el quinto intercambio de prisioneros desde el inicio del alto el fuego en la Franja de Gaza.
Como en ocasiones anteriores, los rehenes fueron presentados ante la población antes de ser trasladados a las furgonetas de la Cruz Roja. En este contexto, el portavoz expresó su «profunda preocupación por el desfile público» de los secuestrados y por sus «**declaraciones aparentemente hechas bajo coacción**» tras ser liberados.
Al Kheetan también extendió sus preocupaciones al estado de los detenidos palestinos, indicando que esto refleja las graves condiciones en las que han estado recluidos en cárceles israelíes. «La manera en que han sido liberados plantea serias preocupaciones», añadió sin ofrecer más detalles.
Por lo tanto, instó a ambas partes a garantizar que «todas las personas» bajo su control reciban «**un trato humano**» y «el derecho a no sufrir ninguna forma de tortura o abuso». De lo contrario, recordó el portavoz de Derechos Humanos de la ONU, estarían cometiendo crímenes de guerra, y «los responsables deben ser condenados de acuerdo a la gravedad de sus actos».
«Hamás debe liberar inmediata e incondicionalmente a todos los rehenes e Israel debe poner en libertad inmediata e incondicional a todas las personas detenidas arbitrariamente», puntualizó.
Estas declaraciones surgen tras el último intercambio de rehenes y detenidos el pasado fin de semana, ya que el grupo palestino ha suspendido «hasta nuevo aviso» la liberación de los secuestrados, acusando a las autoridades israelíes de retrasar el regreso de los desplazados del norte de la Franja de Gaza, continuar atacando a la población civil y obstaculizar la entrada de ayuda.
Hamás ha reafirmado su «compromiso» con el acuerdo que entró en vigor el 19 de enero, pero condiciona futuros gestos a que Israel cumpla con su parte, por lo que no prevé realizar una nueva entrega de rehenes, después de haber liberado a un grupo de tres hombres en delicado estado de salud el pasado sábado. También exige compensaciones por estos supuestos incumplimientos.
Para más información, puedes revisar los siguientes enlaces: Día de los Derechos Humanos, Comité Internacional de la Cruz Roja, y Human Rights Watch.



