La efectiva práctica recomendada por Harvard para disminuir el riesgo de cáncer de próstata.

La efectiva práctica recomendada por Harvard para disminuir el riesgo de cáncer de próstata.


Archivo – 21 Días Marcados En Un Calendario. – MIHAPATER/ISTOCK – Archivo

   MADRID, 25 Ene. –

   Los efectos de la actividad sexual en el organismo han sido un tema de discusión constante. Ahora, una nueva revisión exhaustiva de la literatura científica confirma que la eyaculación frecuente ofrece beneficios tangibles para la salud, aunque los especialistas advierten sobre la importancia de desmitificar ciertas creencias y comprender el contexto fisiológico.

   El doctor François Peinado, urólogo y andrólogo especializado en salud sexual masculina y cirugía de pene, se basa en un estudio «de gran envergadura» publicado en la revista ‘European Urology’ para asegurar «eyacular 21 veces al mes es beneficioso para la salud masculina, según la ciencia».

   Para este estudio, investigadores de la Escuela de Salud Pública de Harvard realizaron un seguimiento durante casi dos décadas a más de 31,000 hombres y han descubierto que aquellos que eyacularon al menos 21 veces al mes tenían un riesgo significativamente menor de ser diagnosticados con cáncer de próstata en comparación con aquellos que eyaculaban de 4 a 7 veces al mes.

   «Para la prevención del cáncer de próstata: la regla de las 21 veces», recalca el experto. Esta reducción del riesgo se observó tanto en hombres de 20 a 29 años como en el grupo de 40 a 49 años.

   La teoría principal que respalda este beneficio es la ‘hipótesis del estancamiento prostático’, que sugiere que la eyaculación frecuente puede prevenir la acumulación de secreciones potencialmente carcinogénicas en la glándula.

   «No obstante, los urólogos aclaran que esta asociación es particularmente relevante para enfermedades de bajo riesgo y no debe considerarse como el único método preventivo«, puntualiza el doctor Peinado.

MEJOR SALUD MENTAL Y MÁS DESCANSO

   «Más allá de la salud prostática, la actividad sexual y la eyaculación juegan un papel crucial en la salud mental y el descanso. Expertos en Urología y Psicología señalan que el sexo y la masturbación promueven la liberación de un cóctel hormonal beneficioso«, añade François Peinado.

   En este sentido, el especialista explica que, tras el orgasmo, el cuerpo libera prolactina y oxitocina, hormonas asociadas a la relajación y el sueño profundo, mientras se inhibe el cortisol (hormona del estrés), lo que favorece el descanso. Los estudios indican que tanto el sexo en pareja como la masturbación mejoran la latencia del sueño y la percepción de su calidad.

   En cuanto al bienestar mental, explica que la liberación de endorfinas, serotonina y dopamina durante la actividad sexual actúa como un analgésico natural y mejora el estado de ánimo, reduciendo la ansiedad y la depresión.

   «Y no solo eso. La conexión entre inmunidad y erotismo es otro punto clave», señala. Investigaciones citadas por especialistas sugieren que mantener una vida sexual activa (una o dos veces por semana) puede aumentar significativamente los niveles de Inmunoglobulina A (IgA), un anticuerpo esencial para defender al cuerpo contra infecciones.

DESMINTIENDO MITOS SOBRE LA ABSTINENCIA

   Dicho todo esto, el doctor advierte que, «a pesar de los beneficios de la frecuencia, los expertos advierten contra el alarmismo respecto a la abstinencia«.

   El doctor Miguel Montalvo, urólogo especialista, aclara que no eyacular durante periodos prolongados no es patológico ni ‘intoxica’ el cuerpo.

   Los espermatozoides no utilizados son reabsorbidos por el organismo mediante mecanismos fisiológicos naturales y no causan daño estructural», añade el doctor Peinado.

   Asimismo, hace referencia a revisiones en sexología clínica que cuestionan la creencia de que un mayor volumen de semen (producto de la abstinencia) equivale necesariamente a mayor placer sexual.

   La evidencia actual indica que no existe una relación lineal simple entre el volumen eyaculado y la intensidad del placer, siendo este último una experiencia multidimensional influenciada por factores psicológicos y relacionales.

   «La evidencia apunta a que eyacular es beneficioso para la salud física y mental, actuando como un factor protector prostático y un regulador emocional. Sin embargo, la salud sexual debe abordarse de manera integral, sin presiones numéricas estrictas y entendiendo que el cuerpo masculino posee mecanismos de autorregulación eficientes», concluye Peinado.

Comparte:
Facebook
X
LinkedIn

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *