La mortalidad por cáncer de laringe se reduce más del 60% en hombres en España, mientras que aumenta en mujeres mayores de 55 años.

La mortalidad por cáncer de laringe se reduce más del 60% en hombres en España, mientras que aumenta en mujeres mayores de 55 años.


Archivo – Imagen de recurso de una mujer con molestias en la laringe.

– GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / MURAT DENIZ – Archivo

MADRID, 31 Ago. –

La **mortalidad por cáncer de laringe** en hombres ha bajado un **60%** en España, pasando de 12,10 a 4,76 fallecimientos por cada 100.000 habitantes. Entre las mujeres, la tendencia muestra una disminución en las más jóvenes, pero un aumento notable a partir de los 55 años.

Un estudio nacional en Acta Otorrinolaringológica Española analiza las tendencias de mortalidad entre 1999 y 2023. Recopilando datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), se han reportado 36.598 fallecimientos por cáncer de laringe en este periodo, de los cuales 34.532 fueron hombres (94%) y 2.066 mujeres (6%).

Los hallazgos evidencian la correlación entre la evolución de este tumor y los cambios en la exposición a factores de riesgo, especialmente el consumo de **tabaco**.

«Los datos son claros: los cambios en los hábitos de consumo de tabaco de diversas generaciones impactan años después en la mortalidad por cáncer de laringe», destaca el presidente de la SEORL-CCC, Serafín Sánchez.

«La mejora en la mortalidad masculina es alentadora, pero el aumento observado en mujeres mayores subraya que los efectos del tabaquismo pueden aparecer muchos años tras la exposición, y la **prevención** debe permanecer como prioridad», añade Sánchez.

La reducción de la mortalidad masculina ha sido consistente durante el período estudiado. La tasa estandarizada se redujo de 12,10 a 4,76 entre 1999 y 2023, con una disminución media anual del **4%**. Entre los hombres menores de 50 años, la tasa disminuyó de 1,31 a 0,11, con una reducción anual del **11%**.

El análisis muestra que esta baja no solo es una evolución de un período específico, sino también un **efecto generacional**. El riesgo de mortalidad ha disminuido progresivamente en las cohortes más recientes. De hecho, el riesgo relativo estimado ha caído de 3,27 (nacidos en 1919) a 0,05 (nacidos en 1984).

Según los autores, este patrón está relacionado fundamentalmente con la menor exposición al tabaco de las generaciones más jóvenes. Si bien otros factores, como la mejora en el diagnóstico y tratamiento, también pueden haber influido, el principal motor de la reducción de la mortalidad masculina parece ser la disminución de la incidencia del tumor debido a la reducción de los principales factores de riesgo.

EVOLUCIÓN DIFERENTE EN MUJERES

La situación es diferente en las mujeres. Aunque la mortalidad general se mantiene baja, el análisis revela una evolución desigual según grupos de edad. Para las menores de 50 años, la mortalidad ha disminuido significativamente entre 1999 y 2023, con un descenso medio anual del **7,2%**. Sin embargo, en mujeres de 50 años o más, ha aumentado un **1,5%** anual.

El análisis Edad-Periodo-Cohorte permite afinar esta tendencia. A partir de aproximadamente los 55 años, se observa un cambio de comportamiento, con incrementos anuales que alcanzan el **4,13%** entre las mujeres de 60 a 64 años y un **4,51%** en aquellas de 65 a 69 años.

Los investigadores relacionan este patrón con los cambios históricos en el consumo de tabaco y alcohol. La adopción del tabaquismo femenino ocurrió más tarde que en los hombres, por lo que las consecuencias de esta exposición se manifiestan ahora entre las cohortes de mayor edad.

No obstante, el estudio sugiere interpretar estos resultados con precaución, dado el bajo número absoluto de muertes entre mujeres: poco más de 2.000 frente a más de 34.500 en hombres durante los 25 años analizados.

TABACO Y ALCOHOL: FACTORES DE RIESGO PRINCIPALES

Los expertos indican que el cáncer de laringe está estrechamente vinculado a factores de riesgo evitables. El **tabaco** es el principal factor etiológico, mientras que el consumo de **alcohol** puede aumentar el riesgo cuando se consume junto con tabaco.

Por ello, los especialistas de la SEORL-CCC consideran que la **prevención** sigue siendo fundamental para reducir la incidencia y mortalidad de este tumor. Estrategias dirigidas a disminuir el consumo de tabaco y alcohol son esenciales, así como mantener la vigilancia en grupos expuestos.

«La notable caída en la mortalidad masculina demuestra que los cambios en los factores de riesgo pueden tener un impacto significativo, aunque estos efectos requieran tiempo para manifestarse», ha agregado Sánchez.

«Simultáneamente, la evolución observada en mujeres mayores debe ser un llamado a reforzar las medidas de prevención y a no disminuir la guardia frente al tabaquismo», enfatiza.

El estudio también destaca que la larga latencia entre la exposición al tabaco y el cáncer de laringe implica que las modificaciones en los hábitos de consumo no se reflejan de inmediato en la mortalidad. Por lo tanto, las políticas de prevención deben sostenerse durante décadas.

Finalmente, la SEORL-CCC subraya la importancia de consultar ante síntomas persistentes relacionados con la laringe, sobre todo en personas con factores de riesgo. Alteraciones de la voz, ronquera persistente, **dificultades para tragar**, dolor de garganta continuo, sensación de cuerpo extraño, dificultad respiratoria o un bulto en el cuello son signos que deben ser evaluados por un especialista.

La detección en fases iniciales permite la implementación de tratamientos adaptados a cada paciente, orientados a controlar la enfermedad y preservar, en la medida de lo posible, funciones esenciales como la voz y la deglución.

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