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BRUSELAS 3 Feb. –
Los líderes de la Unión Europea han manifestado una postura unida este lunes ante las **amenazas** del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha insinuado la posibilidad de tomar por la fuerza la isla **Groenlandia** o imponer **aranceles** a Europa. Han declarado que es prioritario que el bloque trabaje para **reforzar su defensa** y establezca mecanismos de **financiación europea** para afrontar estas necesidades, sin caer en una guerra comercial con Washington.
La **invasión** rusa a **Ucrania** ha sido un catalizador para un cambio de paradigma que requiere que el bloque europeo aumente su gasto militar y asuma una mayor responsabilidad en su propia seguridad. Durante la reunión en el palacio Egmont de Bruselas, se discutirá este tema crucial, con la participación del primer ministro británico, Keir Starmer, y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
Este encuentro informal se produce en un contexto donde Donald Trump ha vuelto a la Casa Blanca, exigiendo a los aliados de la OTAN aumentar el gasto militar al 5% del **PIB**, al mismo tiempo que plantea **amenazas** a la estabilidad euroatlántica en relación con Groenlandia, un territorio autónomo de **Dinamarca**.
Ante estas amenazas, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha afirmado que la isla «no está en venta» y ha enfatizado el respeto por la soberanía de los **Estados** nacionales. Con el apoyo de sus socios de la UE, ha abogado por una mayor presencia militar en el área ártica, tanto de Dinamarca como de la OTAN, para asegurar la estabilidad en la región.
En cuanto al debate estratégico sobre el papel de la **Unión Europea** en el fortalecimiento de su capacidad militar, Frederiksen ha expresado que Europa necesita adoptar una mentalidad diferente, actuando con **urgencia**. «No estoy diciendo que estamos en guerra, pero debemos estar preparados para defendernos ante **la amenaza** que representa Rusia para todos nosotros», sostuvo, añadiendo que si **Estados Unidos** impone tarifas elevadas, la UE deberá dar una **respuesta adecuada**.
El presidente francés, Emmanuel Macron, argumentó que las declaraciones de Trump «obligan a los europeos a unirse y a ser más proactivos» en cuestiones de **seguridad colectiva**. Abogó por fortalecer la base industrial de defensa europea y aumentar las inversiones, garantizando una preferencia europea en las compras militares.
Donald Tusk, el primer ministro polaco, instó a evitar «guerras comerciales innecesarias» con Estados Unidos, a pesar de la sorpresa por las acciones de Trump con respecto a Groenlandia. Reiteró que la UE debe defender sus intereses y permanecer unida ante estas situaciones.
El canciller alemán, Olaf Scholz, subrayó que la **base industrial** europea es crucial, destacando que la necesidad de desarrollar el sector militar se ha vuelto evidente. «Debemos tomar decisiones necesarias y superar los obstáculos del pasado; no es inteligente esperar hasta que comienza un conflicto para tener capacidades operativas», afirmó.
NO ESPERAR AL **PRESUPUESTO** EN 2028
El presidente lituano, Gitanas Nauseda, solicitó la creación de instrumentos a nivel europeo para abordar la urgentísima necesidad de gasto en defensa derivada del conflicto en **Ucrania**. Hizo un llamado a no esperar hasta el nuevo presupuesto europeo previsto para 2028, sugiriendo que se implementen mecanismos especiales como otros momentos de crisis recientes, incluyendo *eurobonos*.
«La realidad geopolítica actual requiere decisiones rápidas que nos permitan fortalecer nuestra defensa», indicó, además de sugerir una agenda comercial positiva con Estados Unidos que incluya **compras de gas natural** licuado y adquisiciones militares.
En consonancia con este mensaje, el primer ministro finlandés, Petteri Orpo, urgió la necesidad de iniciar un «debate real» sobre el fortalecimiento de la defensa común. «La **amenaza rusa** es constante», declaró, mostrando la apertura del gobierno a soluciones diversas y colaborativas.
Por su parte, Luc Frieden, el primer ministro luxemburgués, recordó que el contexto de seguridad exige que Europa adopte un «pensamiento estratégico» para aumentar su fortaleza. «Este debe realizarse en coordinación con la OTAN, pero Europa también debe contribuir a su propia seguridad», concluyó, mientras rechazaba cualquier forma de choque comercial con Washington.



