jueves, 29 de octubre de 2026

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Más allá de los sofocos: beneficios de la terapia hormonal durante la menopausia

Por Monica García Velazquez

29 de octubre de 2026 · 09:01

Más allá de los sofocos: beneficios de la terapia hormonal durante la menopausia

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Archivo – Mujer, tratamiento, pastillas, menopausia

– MSTUDIOIMAGES/ ISTOCK – Archivo

MADRID, 29 Oct. –

¿Es necesario aceptar los sofocos y los síntomas que alteran la vida diaria durante la menopausia? La terapia hormonal (THM) puede ofrecer alivio, aunque sigue generando dudas respecto a su seguridad, el momento para empezar y quién se puede beneficiar de ella. Además, en España estamos atravesando un periodo de desabastecimiento de algunos de estos medicamentos.

Para aclarar estas inquietudes y con motivo del Día Mundial de la Menopausia, hemos entrevistado en exclusiva a la ginecóloga Silvia P. González, presidenta de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM), quien recientemente ha publicado ‘Menopausia sin miedo’ (RBA).

Como primer dato, es importante mencionar que actualmente, a pesar del desabastecimiento en nuestro país de medicamentos para la terapia hormonal en menopausia, solo un 3,7% de las mujeres en España utilizan THM, según los últimos datos de 2025. «Esta cifra es notablemente inferior en comparación con otros países de nuestro entorno y a nivel global», apunta.

Durante nuestra conversación, González destaca que «los números no engañan», evidenciando que las mujeres premenopáusicas tienen entre cuatro y cinco veces menos riesgo de enfermedad cardíaca en comparación con los hombres de la misma edad. «Tras la menopausia, esa protección disminuye de manera gradual. Sin embargo, los datos de seguimiento a largo plazo indican que las mujeres que comienzan la THM antes de los 60 años tienen un 32% menos de riesgo coronario, mientras que quienes la inician después de los 60 no obtienen beneficios o incluso pueden experimentar un ligero aumento del riesgo», detalla.

CUÁNDO INICIAR LA TERAPIA HORMONAL EN LA MENOPAUSIA

Ella menciona la «ventana de oportunidad» para la THM, un concepto reconocido internacionalmente, subrayando la necesidad de iniciar la THM durante los primeros 10 años tras la menopausia. «Cuanto antes mejor, ya que a nivel cardiovascular, óseo y posiblemente cognitivo y genital, los beneficios serán mayores. Si se empieza tarde, podría aumentar el riesgo cardiovascular y resultar contraproducente», argumenta la especialista.

Específicamente, la terapia hormonal está indicada para aquellas mujeres que presenten síntomas intensos, no limitándose solo a los sofocos, sino también incluyendo cambios en el estado de ánimo, problemas en el sistema genitourinario, irritabilidad y cansancio, aspectos que pueden afectar significativamente su calidad de vida. Esta terapia puede además constituir una medida preventiva adicional.

UN MÉTODO DE PREVENCIÓN

«La terapia hormonal alivia los sofocos de manera notable, más del 75%, siendo el tratamiento más eficaz para los síndromes hormonales, al tiempo que disminuye el riesgo de fracturas y osteoporosis. Sin embargo, no es un elixir de juventud y no debe ser prescrita sin una evaluación cuidadosa de las necesidades y riesgos de cada paciente. No se debe ofrecer sin revisiones periódicas, ya que sigue siendo un tratamiento farmacológico«, advierte la doctora, presidenta de la AEEM.

En cuanto a mitos, González aclara que las contraindicaciones son «sorprendentemente escasas» y «muy específicas». Por ejemplo, tener cáncer de mama estrógeno-dependiente conocido o sospechado puede ser una contraindicación absoluta para la THM sistémica hasta que se complete el tratamiento y exista un periodo significativo libre de enfermedad. También menciona el cáncer de endometrio activo o no tratado y otros cánceres estrógeno-dependientes activos, como ciertos subtipo de cáncer de ovario, aunque son menos comunes.

Mediante una evaluación individualizada se determina el riesgo y beneficio de implementar la THM en la mujer. Es vital recalcar que no existe una única terapia hormonal, sino múltiples combinaciones y variantes farmacocinéticas, como el estradiol (estrógenos) para mujeres sin útero, o el estradiol con progesterona (bioidénticas) para aquellas que sí lo tienen. УTAMBIÉN se dispone de tratamientos hormonales específicos para síntomas genitourinarios, que se pueden administrar en formatos como geles, sprays, pastillas o parches. «Existen muchas clases de terapia hormonal, y es raro que no podamos adaptarla a los síntomas de la paciente», enfatiza la doctora González.

Celebra que la comunidad médica esté prescribiendo cada vez más la terapia hormonal durante la menopausia, aunque lamenta que persistan reticencias desde el estudio de 2002 conocido como el ensayo Women’s Health Initiative (WHI), que analizó los efectos de la terapia hormonal sustitutiva en mujeres posmenopáusicas, generando tal inquietud que millones de mujeres y médicos por todo el mundo abandonaron la THM.

La doctora explica que investigaciones posteriores han demostrado que los riesgos identificados en ese estudio (aumento del riesgo de cáncer de mama, accidentes cerebrovasculares, embolias pulmonares o infartos de miocardio) fueron sobredimensionados y no representan el perfil de seguridad de los tratamientos actuales.

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