Métodos disponibles: cuándo utilizarlos y cuál es el más seguro según la evidencia científica.

Métodos disponibles: cuándo utilizarlos y cuál es el más seguro según la evidencia científica.


Archivo – Mujer de parto. Dar a luz. Embarazo. – GLOBALMOMENTS/ISTOCK – Archivo

MADRID, 27 Ene. –

La inducción del parto es un procedimiento común en Obstetricia cuando continuar el embarazo puede representar un riesgo para la madre o el bebé, aunque los métodos utilizados varían según las circunstancias.

Existen tratamientos iniciales que incluyen fármacos como ‘misoprostol’ y ‘oxitocina’, así como técnicas mecánicas como los balones cervicales. La elección del método depende del estado del cuello uterino, los antecedentes de la mujer y la situación fetal. Recientemente, una extensa revisión Cochrane con más de 30,000 gestantes ha validado que la mayoría de los métodos son igualmente efectivos para inducir el parto, aunque cada uno presenta diferentes perfiles de seguridad, haciendo hincapié en la importancia de una decisión individualizada y consensuada con la madre.

La inducción del parto se describe como la estimulación del inicio del mismo antes de su comienzo espontáneo, con el objetivo de culminar el embarazo mediante un parto vaginal, según la especialista en Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario Materno Infantil de Canarias, Tatiana Figueras Falcón. La inducción es necesaria para evitar o disminuir complicaciones maternas o fetales que pueden surgir en diversas situaciones clínicas.

¿Por qué inducir un parto?

Según el ginecólogo del Hospital Clínico San Carlos, Raúl Villasevil, las razones más comunes para inducir un parto son:

  • Embarazo prolongado (más de 41 semanas)
  • Rotura prematura de la bolsa amniótica sin inicio espontáneo de contracciones.
  • Alteraciones en el crecimiento fetal.
  • Complicaciones maternas como diabetes o hipertensión.

La doctora Figueras enfatiza que la decisión de terminar el embarazo debe ser compartida con la embarazada: «Explicar adecuadamente la indicación y el proceso de inducción contribuye a que las mujeres conozcan mejor su situación y mejoren su experiencia en el parto».

Métodos para inducir al parto

La SEGO resalta que los métodos para la inducción incluyen opciones farmacológicas y mecánicas, donde la elección depende de las condiciones clínicas de la embarazada y su bebé. Si el cérvix es favorable, se puede proceder con la ‘amniorrexis’ y oxitocina, siendo esta última la hormona más efectiva para inducir el parto.

En casos donde el cérvix no está preparado, se requerirán condiciones previas utilizando fármacos como prostaglandinas o métodos mecánicos como catéteres con balón, que se aplican durante períodos establecidos antes de continuar la inducción.

¿Qué método es más seguro?

La seguridad y eficacia del método elegido están ligadas a las características de cada gestante. La elección del método más adecuado depende de factores como las condiciones del cérvix, los antecedentes obstétricos y el estado del feto. Sin embargo, hay ocasiones en que la elección no influye significativamente en la seguridad o eficacia del procedimiento. Por lo general, asegura el Dr. Villasevil, todos los métodos son considerados «seguros» cuando se adaptan a cada situación.

Los métodos mecánicos suelen proporcionar contracciones menos intensas y son más seguros para ciertas cohortes de mujeres. Por otro lado, los fármacos pueden provocar contracciones más fuertes pero son generalmente más eficaces para iniciar el parto. En general, todas las opciones son seguras y eficaces, siempre que se ajusten al perfil de cada mujer.

El cuello del útero, un factor clave al seleccionar el método

El estado del cérvix es crucial en la elección del método. La experiencia de paritorios previos también influye. Una mujer con partos vaginales anteriores probablemente tenga el cérvix más favorable para la inducción.

La experiencia del Dr. Villasevil indica que en mujeres que han parido antes, el uso de oxitocina y ruptura de bolsa suele ser suficiente. En mujeres con un cérvix desfavorable, será necesario utilizar prostaglandinas o métodos mecánicos para facilitar el inicio del parto.

Una nueva revisión científica lo confirma

Como se mencionó al inicio, una nueva revisión sistemática Cochrane de más de 106 ensayos clínicos aleatorizados con más de 30,000 mujeres encontró que 13 métodos comunes para la inducción médica del parto son igualmente efectivos, aunque la seguridad varía según el contexto clínico.

Los métodos evaluados incluyeron estrategias de medicación (como ‘misoprostol’ y ‘oxitocina’), técnicas mecánicas (como sondas con globo), y combinaciones de ambas. La revisión concluyó que los métodos de inducción muestran efectividad general similar. En particular, el uso de ‘misoprostol’ fue el más común y considerado el estándar en la práctica clínica.

Los resultados no mostraron evidencia clara de que otros métodos superaran al ‘misoprostol’ en términos de iniciar un parto vaginal antes de 24 horas o reducir cesáreas. Sin embargo, se identificaron diferencias en los perfiles de seguridad relacionadas con la hiperestimulación uterina y el riesgo de defensas fetales comprometidas.

Algunas alternativas asociadas a un menor riesgo de contracciones excesivas incluyen donantes de óxido nítrico y sondas con globo. El autor principal de la revisión, Siwanon Rattanakanokchai, enfatiza que estos métodos mecánicos «pueden no ser más eficaces que otros, pero ofrecen un perfil de seguridad superior», especialmente para el bienestar fetal y en la prevención de roturas uterinas.

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