MADRID, 9 Sep. (EUROPA PRESS) –
El jugador argentino de pádel, Fernando Belasteguín, expresó que «reflejarse en el pasado» y contemplar su contribución al crecimiento y la consolidación del pádel le «llena de orgullo», y que lo único que requiere el pádel para seguir su progreso es «tiempo».
«Cuando termine el último torneo profesional y eche la vista atrás, ver lo que hice en el deporte me llena de orgullo», afirmó Fernando Belasteguín en una entrevista con Europa Press, realizada en el ‘stand’ de su patrocinador Wilson en el Premier Padel de Madrid, donde se despidió de la ciudad en la que más trofeos obtuvo, 27 en total.
El exnúmero uno del mundo durante 16 años está viviendo sus últimos meses como profesional y desea despedirse bien del deporte, lo que para él implica sentirse «competitivo». «Quiero intentar ganar unos partidos más hasta fin de año», reveló, añadiendo que lo que más le llena de orgullo es «poder mirar a los ojos» de su familia y tener «la tranquilidad» de que dio lo mejor de sí.
«Es como una esponja, cuando la aprietas, terminas por sacar hasta la última gota de agua», comentó. ‘Bela’ admite que todavía no se «da cuenta» de que es su último año porque llega a cada torneo «con la ilusión de hacerlo bien», y solo se percata de ello al perder y terminar el torneo, cuando comprende que ha jugado allí por última vez.
«Me da mucha pena no haber podido despedirme en Madrid con al menos una victoria, ya que es la ciudad donde más torneos gané. Sin embargo, en el deporte, si no tienes el nivel, te quedas en la ronda correspondiente a tu juego ese día», aseguró.
El seis veces campeón mundial nunca imaginó alcanzar lo que ha logrado en el pádel: 230 títulos en 286 finales, 30 años como profesional y 16 años siendo número uno del mundo. «Si me hubieran dado una hoja en blanco, habría sido imprudente al escribir ‘voy a estar 16 años así'», destacó, confesando que ahora comienza a disfrutar de su carrera, aunque lo hará «más» cuando deje de ser profesional, después del Premier Padel que jugará en Barcelona este diciembre.
Para Belasteguín, el pádel le ha «dado más» de lo que él ha podido aportar al deporte que siente como su «defensa», y observa una evolución «muy buena» tanto a nivel deportivo como profesional. No obstante, reconoce que, si desean seguir avanzando, deben continuar «progresando».
«El pádel hoy vive un momento espectacular, aunque muy distinto al que se avecina en el futuro», explicó, señalando que solo necesita «tiempo» para que más personas lo conozcan y se den cuenta de «lo hermoso» que es.
«Al pádel le falta tiempo; sigue siendo un deporte muy joven, excepto en España y en Argentina donde lo conocemos desde hace mucho. En otros países es muy reciente, y debemos darle tiempo, ya que no tengo duda de que estamos hablando del deporte del futuro», enfatizó con determinación.
En sus 30 años de carrera, tuvo como pareja al español Juan Martín Díaz durante 13 años. Para el argentino, la clave de su éxito como pareja radicó en que ambos sabían «muy bien lo que cada uno aportaba». Durante ese tiempo, conquistaron numerosos títulos, y a pesar de ser tan exitosos, nunca perdieron el hambre de más triunfos.
«Nosotros teníamos un enfoque del deporte donde los triunfos se borraban rápidamente y las derrotas nos motivaban a mejorar. Nunca pensamos mucho en lo que habíamos ganado, sino en lo que debíamos perfeccionar», afirmó.
Su asociación con Juan Martín Díaz es una de las más duraderas en la actualidad del pádel, donde los cambios de pareja son muy comunes entre los mejores jugadores. Un ejemplo claro es el de los españoles Juan Lebrón y Alejandro Galán, quienes fueron número uno durante tres años, y cuya separación ha sido una de las noticias más sorprendentes en tiempos recientes.
El oriundo de Pehuajó recuerda que son «dos jugadores espectaculares», «muy diferentes en cuanto a personalidad», pero no cree que él o cualquier otra persona deba «juzgar su comportamiento». «Solo ellos saben con claridad lo que ha sucedido entre ellos. Aquellos de nosotros que estamos fuera no contamos con la información suficiente para emitir juicio sobre una situación así», precisó.
‘Bela’ prefiere resaltar que son «dos jugadores muy importantes para el pádel, cada uno con su estilo y sus seguidores», y expresó su deseo de que «continúen jugando tan bien, ya que están contribuyendo al crecimiento del pádel».
Cuando se le preguntó si su separación podría derivar en una intensa rivalidad, el sudamericano puso de manifiesto que «cuando las parejas número uno se separan, siempre hay interés en ver quién de los dos acaba por superar al otro». Para él, esto representa «una disputa muy limpia y noble en el deporte», que beneficia al crecimiento del mismo.
Tampoco duda de que, si él pudo mantenerse como número uno durante 16 años, «cualquiera de los actuales jugadores puede lograrlo». A día de hoy, la única pareja que se encuentra en condiciones de hacerlo es la de Arturo Coello y Agustín Tapia, recientes ganadores en el torneo de Madrid, quienes llevan un año y medio como número uno, aunque aún están lejos de igualar su hazaña.
Finalmente, anunció que continuará vinculado al pádel a través de la marca de palas ‘Wilson Bela’ y los ‘Bela Pádel Center’, el primero de los cuales fue inaugurado en la Playa de San Juan de Alicante en 2020, y al que se unirá próximamente otro en Barcelona.



