
MADRID 21 Ago. –
La Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS) indica que es esencial reforzar los recursos sanitarios y de salud pública en Ceuta, mejorar las condiciones de alojamiento, proteger especialmente a los menores y crear un mecanismo de coordinación excepcional entre las administraciones involucradas. Más sobre SESPAS aquí.
Según su comunicado, «la prioridad debe ser resolver problemas, reducir riesgos y recuperar la normalidad mediante la cooperación e información contrastada». La función de la salud pública es anticiparse, identificar los riesgos, intervenir sobre sus determinantes y evitar que esos riesgos causen daño.
SESPAS destaca que la situación actual está creando una «presión extraordinaria» sobre los dispositivos de acogida, los servicios sociales, el sistema sanitario y los recursos de salud pública de una ciudad con aproximadamente 84.500 habitantes. Para más datos sobre la población de Ceuta, visita Ceuta.es.
La organización enfatiza que el objetivo debe ser doble: proteger la salud de quienes están en Ceuta y permitir que la población local recupere su normalidad. «Una situación excepcional de estas dimensiones requiere recursos también excepcionales», añade.
SESPAS aclara que es importante diferenciar conceptos que se han utilizado indistintamente en las últimas semanas. Una intensa presión asistencial puede tensionar el sistema sanitario sin que se trate de una epidemia, y pueden existir condiciones de riesgo epidemiológico que requieran intervención preventiva sin que haya un brote. «Riesgo epidemiológico no significa epidemia», reitera.
Además, rechaza la idea de asociación automática entre migración y enfermedad. «Las personas migrantes no son, por su condición, un riesgo para la salud pública. Los riesgos emergen cuando cualquier grupo de personas se encuentra en condiciones de concentración, precariedad o higiene deficiente, dificultando el acceso a la atención sanitaria», explica.
Por tal motivo, SESPAS sostiene que la respuesta debe evitar causar alarma injustificada al mismo tiempo que se minimizan las condiciones que requieren intervención preventiva.
Desde el 20 de agosto, se están realizando traslados de personas de la playa de El Trampolín y otros asentamientos precarios a dispositivos temporales en Loma Margarita y El Embolsamiento, con capacidad aproximada de 1.800 plazas. SESPAS considera que estas soluciones deben ser sostenibles y ajustarse a las necesidades a medida que evolucionan las circunstancias. Puedes leer más sobre el alojamiento temporal en aquí.
Además, solicita mantener y reforzar las actuaciones de salud ambiental, herramientas cruciales para la prevención.
NO EXISTE EVIDENCIA DE UNA EPIDEMIA GENERALIZADA
En cuanto a la situación epidemiológica, SESPAS apunta que, según los datos actuales, no hay evidencia de una epidemia asociada a los recién llegados en Ceuta, aunque las circunstancias requieren vigilancia intensificada.
Se han reportado cuadros gastrointestinales, problemas dermatológicos, escabiosis y tuberculosis, pero las discrepancias en las fuentes sugieren cautela hasta contar con información epidemiológica consolidada. «No se puede afirmar que exista un brote de tuberculosis relacionado con esta situación», aclara.
SESPAS recalca que la protección de los menores es otra gran prioridad. Hasta el 18 de agosto, se habían identificado oficialmente 2.168 menores que llegaron desde el inicio de este episodio, destacando la necesidad de garantizar su alojamiento seguro, alimentación, atención médica y protección frente a situaciones de violencia. Más sobre la protección de menores en UNICEF.
La organización también se enfoca en la salud mental, tanto de los recién llegados como de la población de Ceuta y los profesionales involucrados. La duración de una situación excepcional puede generar incertidumbre y estrés. «Información pública regular, comprensible y basada en datos será esencial para una adecuada respuesta de salud pública», concluye.
DISPOSITIVO EXTRAORDINARIO DE COORDINACIÓN Y RESPUESTA
SESPAS propone establecer temporalmente un Dispositivo Extraordinario de Coordinación y Respuesta, no como una nueva estructura burocrática, sino como un mecanismo de cooperación técnico y operativo. Este dispositivo incluiría a las autoridades de salud pública de Ceuta, INGESA y el Ministerio de Sanidad, junto con otros organismos relevantes. Para más información sobre INGESA, consulta INGESA.
Este mecanismo permitiría tener una visión actualizada de la situación, identificar vulnerabilidades, compartir indicadores y promover una respuesta sanitaria integrada. Además, recomienda publicar periódicamente un informe técnico conjunto con indicadores fiables para evitar la dispersión de datos, lo que podría fomentar tanto el alarmismo como la minimización de los problemas.



