
MADRID, 24 Ene. –
La popularidad de la comida para llevar combina el placer de disfrutar de un platillo deseado con la eliminación del esfuerzo diario de preparar y cocinar la cena. Para muchos, esta combinación puede resultar especialmente atractiva después de un día de trabajo exitoso o difícil.
Recientemente, un nuevo estudio ha explorado las formas populares de “autorregalo”, descubriendo que pedir comida para llevar es el capricho preferido, sin importar si las personas han tenido un buen o mal día laboral.
Publicado en la revista ‘Frontiers in Psychology’ y conducido por las doctoras Suzanna Forwood y Annelie Harvey de la Universidad Anglia Ruskin (ARU) en el Reino Unido, esta investigación es la primera en comparar la probabilidad de que las personas elijan diversas opciones de alimentos y no alimentos, tanto para autorrecompensa como para autoconsuelo.
El estudio involucró a 280 participantes del Reino Unido, quienes fueron asignados aleatoriamente para imaginar un día de trabajo bueno, malo o normal. Se les pidió informar si se permitirían cinco opciones diferentes de autorregalo: una bebida alcohólica, comida para llevar, una barra de chocolate, un baño de burbujas y compras compulsivas en línea.
Los resultados revelan que los participantes que imaginaban un mal día laboral y buscaban consuelo eran significativamente más propensos a darse el gusto de comer comida para llevar, beber alcohol, disfrutar de un baño de burbujas o comer chocolate, en comparación con quienes imaginaron un día promedio en el trabajo.
Sin embargo, pedir comida para llevar fue el único capricho que satisfizo tanto la motivación de recompensarse tras un buen día como la de consolarse tras un mal día. Dado que la comida para llevar suele ser menos saludable que la comida hecha en casa, este hallazgo tiene repercusiones para la salud pública, ya que el autoregalo emocional puede influir en la salud alimentaria.
La investigación también sugiere que las personas no ven las compras en línea como un placer. Aquellos en el grupo de control, que imaginaron un día promedio, tenían la misma propensión a realizar compras en línea que quienes tuvieron un buen o mal día.
INDULGENCIA PARA UN PLACER INTENCIONAL
Un autorregalo se define como una indulgencia especial para un placer intencional; puede ser que las compras en línea sean ahora tan comunes que la gente las considere rutinarias.
Al analizar los resultados, los investigadores controlaron factores como la autoestima de los participantes y variables demográficas como la edad y el género, ya que estudios previos han demostrado que las personas más jóvenes y las mujeres son más propensas a autorregalarse. Se descartaron las respuestas de aquellos que indicaron que normalmente no participarían en ciertas opciones de autorregalo.
«Sabemos que el autorregalo nos motiva, ya sea para recompensarnos por nuestros logros o para consolar nuestro ánimo tras los contratiempos –explica la doctora Suzanna Forwood, coautora del estudio y directora del Centro de Investigación para una Vida Mejor de la Universidad Anglia Ruskin–. Comprender estos comportamientos es esencial, sobre todo desde una perspectiva de salud pública, ya que gestionar nuestra salud mental diariamente es clave para una vida plena».
El autorregalo puede incluir una amplia gama de actividades, desde consumir alimentos y bebidas hasta disfrutar de experiencias sensoriales como un baño, leer o escuchar música, o practicar ejercicio. Aunque todas estas actividades pueden satisfacer nuestras necesidades emocionales, tienen diversos efectos en nuestra salud y bienestar físico.
“Aunque nuestro estudio solo analizó cinco comportamientos específicos, en la vida real cada individuo tendrá preferencias personales y es posible optar por algo beneficioso tanto para la salud física como para la mental.
Algunas opciones de nuestro estudio ofrecen claros beneficios para el autocuidado, mientras que otras pueden implicar riesgos para la salud –advierten–. Consumir comida para llevar, chocolatinas y bebidas alcohólicas aumenta nuestra ingesta de calorías, azúcar, sal y alcohol, lo que contribuye a diversos problemas de salud.



