Cuidado: Si has observado el eclipse sin protección, estos síntomas podrían aparecer en horas o días.

Cuidado: Si has observado el eclipse sin protección, estos síntomas podrían aparecer en horas o días.

MADRID, 13 Ago. –

Los oftalmólogos advierten de que una lesión en la retina tras mirar un eclipse sin protección puede no causar molestias inmediatas y recomiendan consultar ante cualquier alteración visual.

El oftalmólogo Javier Fernández Perlanes, especialista del Hospital Quirónsalud Clideba de Badajoz, ha instado a acudir cuanto antes a valoración oftalmológica si se ha observado el eclipse de este miércoles sin la protección adecuada y aparecen alteraciones visuales, por leves que parezcan.

Los expertos han insistido en los últimos días en la importancia de utilizar gafas homologadas ISO 12312-2 y comprobar su estado antes de visualizar de forma directa este fenómeno astronómico y prevenir lesiones en la retina que, en casos graves, pueden ser irreversibles.

«Durante un eclipse muchas personas bajan la guardia porque la disminución de la luz transmite una falsa sensación de seguridad. Sin embargo, el Sol continúa emitiendo radiación y el daño sobre la retina puede producirse igualmente, incluso tras una exposición de pocos segundos«, ha explicado Fernández.

El especialista ha advertido sobre los riesgos oculares para quienes no tomaron las medidas adecuadas de protección. «La lesión más característica es la retinopatía solar, una quemadura producida por la radiación solar que afecta especialmente a la mácula, la parte de la retina responsable de la visión central y de mayor precisión», ha detallado.

SÍNTOMAS DE UNA LESIÓN

Según ha señalado, los síntomas de una lesión visual incluyen visión borrosa, distorsión de las imágenes, alteraciones en la percepción de los colores, sensibilidad excesiva a la luz, dificultad para leer o la aparición de manchas oscuras en el campo visual.

Como advirtió el presidente de la Sociedad Española de Retina y Vítreo (SERV), el oftalmólogo Alfredo García Layana, en una entrevista con Europa Press Infosalus, las molestias no aparecen mientras se está produciendo el daño porque la retina no tiene receptores del dolor.

«Por eso una persona puede lesionarse sin notar quemazón, ni pinchazo, ni molestia inmediata; los síntomas suelen aparecer horas después«, apuntó. De hecho, el oftalmólogo y director del Instituto Universitario Fernández-Vega, Jesús Merayo, precisó que los síntomas de una lesión por observación solar pueden incluso aparecer días después.

¿ES SIEMPRE IRREVERSIBLE?

Todos los profesionales han coincidido en que, ante cualquier signo de sospecha, es fundamental acudir de inmediato a un especialista para una evaluación ocular. «Mediante la exploración oftalmológica y pruebas como la tomografía de retina podemos valorar el alcance de la lesión y realizar el seguimiento más adecuado,» ha señalado Fernández Perlanes.

En este sentido, ha destacado que algunas lesiones pueden evolucionar de forma favorable con el paso de los meses y que es la profundidad de la quemadura la que determinará si la recuperación es completa o si las secuelas serán permanentes.

Sobre este asunto, el presidente de la SERV especificó que muchas lesiones mejoran en semanas o meses, pero no hay un tratamiento que repare con certeza la retina dañada, y algunas personas quedan con secuelas permanentes, sobre todo manchas o distorsión en la visión central.

SECUELAS DE UNA RETINOPATÍA SOLAR

Estas son las secuelas más comunes de una retinopatía solar bien por mirar directamente al sol, un eclipse o una luz intensa sin la protección adecuada:

– Mancha central (escotoma): una zona fija o relativamente fija en el centro de lo que se está viendo, como si hubiera un pequeño punto o área que dificulta ver justo aquello que se mira directamente. La retinopatía solar puede producir escotomas centrales o paracentrales. El paciente suele describir una «mancha», «sombra» o «punto ciego» justo en el centro del campo visual.

Distorsión de la imagen (metamorfopsia): las imágenes pueden verse deformadas; por ejemplo, una línea que debería ser recta puede parecer torcida o doblada. Al inflamarse o cicatrizar la fóvea, la estructura de la retina se deforma, provocando que las líneas rectas se perciban onduladas o torcidas.

– Pérdida de nitidez de la visión central: puede resultar difícil distinguir detalles precisamente en la zona que se está mirando, lo que puede afectar a actividades como leer o reconocer detalles. La pérdida de agudeza visual es una de las posibles consecuencias, así se pierde la capacidad de ver el detalle fino (dificultad para leer, coser o reconocer caras de lejos).

Discromatopsia / Alteración del color: Al verse dañados los conos (fotorreceptores encargados del color y concentrados en el centro), la percepción cromática puede alterarse o perder intensidad.

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