
Algunos medios sugieren que se limitará a un camión al día en ambos sentidos y a una serie de productos avalados por Marruecos.
MADRID, 3 Ene. (EUROPA PRESS) –
La apertura de las aduanas de Ceuta y Melilla con Marruecos, acordada hace casi tres años tras el encuentro entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el rey Mohamed VI, que puso fin a la crisis bilateral, está «muy cerca», según ha reconocido el Ejecutivo. Sin embargo, este se escuda en la discreción habitual en este asunto para no proporcionar detalles sobre la fecha ni las circunstancias.
La noticia de que la reapertura de la aduana comercial de Melilla, cerrada unilateralmente por Marruecos en agosto de 2018, y la apertura de una nueva en Ceuta, donde nunca ha existido, es inminente, fue adelantada por El Faro de Melilla, citando fuentes empresariales que habrían sido informadas al respecto.
Según esta fuente, desde Marruecos se permitiría la entrada de áridos, frutas, verduras y pescados a la ciudad autónoma, mientras que se especificó que accederían a su territorio determinados productos, aunque sin concretar cuáles serían. Además, se apuntaba a que solo se permitiría el cruce de productos fabricados en las ciudades autónomas.
LIMITACIÓN DE PRODUCTOS
Ante estas informaciones, El País aclaró este jueves, citando fuentes conocedoras de la negociación, que Marruecos ha dado luz verde a la entrada de productos de higiene y limpieza, así como de electrodomésticos y electrónica, que no se producen en las ciudades autónomas.
Asimismo, se precisó que por ahora, el flujo comercial se limitará a un camión diario en ambos sentidos en las dos aduanas, estando prohibido el cruce de camiones articulados, remolques o furgonetas, y solo durante días laborables de 10.00 a 16.00 horas. Este acuerdo, según el medio, prevé otras condiciones que restringen el flujo, como la notificación previa y la prohibición de mezclar distintos tipos de productos.
En este contexto, el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, responsable de la negociación de este acuerdo, no ha querido comentar ni desmentir estas informaciones, manteniendo la discreción que siempre ha caracterizado a su titular, José Manuel Albares.
Las delegadas del Gobierno en ambas ciudades autónomas han hablado para calmar los ánimos ante el revuelo generado, confirmando que la esperada apertura de las aduanas podría estar próxima, aunque sin ofrecer detalles concretos ni fechas.
«MARRUECOS NO IMPONE Y ESPAÑA ACATA»
La primera en hacerlo fue la delegada del Gobierno en Melilla, Sabrina Moh, quien negó que «Marruecos ponga unas normas y España las acate», después de que el presidente melillense, Javier Imbroda, denunciara que la reapertura de la aduana con las condiciones impuestas por Rabat convertiría a la ciudad autónoma en «una ciudad marroquí más».
Moh aclaró que «la aduana comercial ahora no es como la que teníamos antes en 2018», refiriéndose a una aduana comercial del siglo XXI entre un país europeo y un tercer país, aludiendo a la intención de ambos gobiernos de acabar con el fenómeno de las porteadoras.
La delegada del Gobierno aseguró que se está «trabajando para que se reabra a la mayor velocidad posible» y confirmó que la apertura será gradual. «El objetivo es conseguir la plena normalización a través de una serie de fases, no existe ningún tipo de imposición», remarcó en declaraciones a la televisión melillense.
Por su parte, la delegada del Gobierno en Ceuta, Cristina Pérez, solicitó este viernes «paciencia» y trasladó que, tal como anunció en su momento Sánchez, «se va a garantizar la plena normalización de la circulación de personas y mercancías, incluyendo los dispositivos apropiados de control aduanero».
«ESTAMOS MUY CERCA»
«Nunca se ha dejado de trabajar para la apertura de la aduana comercial. Ya estamos muy cerca», afirmó Pérez, destacando que en el caso de Ceuta se parte de cero, ya que no existía aduana hasta ahora, lo que constituye «un reto logístico complejo en el que intervienen muchos actores».
«Nadie puede olvidar que para lograr el hito de conseguir una aduana comercial para Ceuta intervienen dos países que están reforzando su unión de forma histórica y que hay muchos ministerios implicados», añadió.
Mientras tanto, Marruecos guarda silencio. Sin embargo, varios medios marroquíes han difundido las informaciones aparecidas en la prensa española, como es habitual en lo que concierne a la relación entre ambos países.
ASUNTO PENDIENTE DESDE ABRIL DE 2022
La apertura de las aduanas en Ceuta y Melilla es uno de los principales puntos de interés de la declaración conjunta tras el encuentro mantenido por Sánchez y Mohamed VI el 7 de abril de 2022, que marcó el inicio de una nueva etapa en la relación bilateral, luego de que el presidente del Gobierno expresara su respaldo al plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental.
Aunque se había fijado una fecha para su apertura antes de la Reunión de Alto Nivel (RAN) celebrada a principios de febrero de 2023 en Rabat, finalmente se llevaron a cabo tres pruebas piloto de intercambio comercial —a finales de enero, finales de febrero y finales de mayo de ese año—.
Durante su visita en diciembre de 2023 a Rabat para reunirse con su homólogo marroquí, Naser Burita, Albares indicó que, por parte española, «todo está listo» para que las aduanas comiencen a funcionar, pero que Marruecos aún tenía problemas técnicos que subsanar.
Este mismo mensaje fue transmitido a Sánchez durante su visita a la capital alauí para reunirse con Mohamed VI y el primer ministro marroquí, Aziz Ajanuch, en febrero pasado. A la luz de las últimas informaciones, Marruecos finalmente habría resuelto esos problemas, que nunca se han precisado, más de un año después.
Desde el Gobierno, siempre se ha enfatizado que Rabat ha manifestado públicamente su intención de cumplir con todos los puntos de la hoja de ruta y también con la importancia de abrir aduanas con ambas ciudades autónomas, cuya soberanía es frecuentemente reclamada por algunos líderes políticos y que en la prensa se describe como «presidios ocupados».



