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MADRID, 4 Jul. –
La enfermera de Emergencias y coordinadora de la iniciativa ‘Divulga SEMES’ de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES), Rosa Pérez Losa, ha advertido que las altas temperaturas pueden causar descompensaciones en los mayores que padecen enfermedades crónicas, una vulnerabilidad que se agudiza en las mujeres mayores.
«Vamos a observar cómo los adultos mayores, con condiciones preexistentes, se ven afectados por el calor», comentó en una entrevista. «Lo que vamos a presenciar es un incremento en las patologías de descompensación» y «personas mayores que, al estar expuestas al calor, se enferman», enfatizó, subrayando que la persona «más vulnerable» es «una mujer de más de 75 años, que reside en una ciudad y vive sola», con «enfermedades crónicas» y «que recibe múltiples tratamientos médicos».
Pérez Losa explicó que «este grupo de pacientes es el más susceptible». «Probablemente, su hogar no esté climatizado ni acondicionado», lo que los hace «extremadamente vulnerables» en comparación con los hombres, debido a varios factores, el más relevante siendo el género. Además, resaltó que ellas presentan fisiológicamente menor capacidad para regular la temperatura y sus glándulas sudoríparas son menos eficaces.
Las mujeres «se deshidratan con mayor frecuencia» y, «si además, tenemos menos reservas hídricas en el cuerpo, tenemos menos agua que los hombres, a nivel fisiológico», continuó, añadiendo que sufren «más insuficiencias cardíacas». Asimismo, «por lo general, reciben ingresos menores que los hombres y tienen mayor vulnerabilidad socioeconómica», así como «menos apoyo social que hombres de la misma edad», añadió.
LAS URGENCIAS AUMENTAN ENTRE UN 10% Y UN 20% EN VERANO
Esta especialista, que ha indicado que «las urgencias se incrementan en verano», apuntando que este aumento «podría ser de entre un 10 y un 20 por ciento», en promedio, y «hasta un 50 por ciento» en «hospitales ubicados en zonas de costa». Sin embargo, aclaró que esto «variará dependiendo de la ubicación del Servicio de Urgencias». «Es muy diferente un Servicio de Urgencias en una ciudad comparado con uno en un pequeño pueblo costero», explicó.
De hecho, confirmó que en los centros de salud ubicados en playas, «se suele aumentar el personal», dado que ahí las personas «suelen presentar más accidentes, más golpes de calor, quemaduras solares, lesiones en playas, y picaduras de peces araña o de medusas, entre otros problemas». A estos motivos para visitar Urgencias, se suman alergias, intoxicaciones, afonías, otitis, cistitis, cortes de digestión y ahogamientos.
Además, mencionó un factor adicional: los accidentes de tráfico. «Cuando hay más movimiento, hay más accidentes», resumió, aunque advirtió que la suma de todos estos factores no convierte al verano en la época de mayor carga asistencial, que sigue siendo el invierno. Las patologías veraniegas «se pueden resolver un poco más rápidamente que las invernales», aclaró.
EL TELETRABAJO GENERALIZADO NO ES IMPRESCINDIBLE
Refiriéndose nuevamente al tema del calor, esta representante de SEMES argumentó que, a pesar de las altas temperaturas durante el verano en la Península, no es necesario implementar un teletrabajo generalizado. «No considero que sea problemático trabajar con altas temperaturas», siempre que los transportes públicos estén «climatizados», destacó, añadiendo que los empleados en oficinas «trabajan en condiciones controladas» y, por ende, «no enfrentan riesgos».
«Sí considero un gran problema» para «los trabajadores que están expuestos a altas temperaturas», como los del sector de la construcción, continuó, subrayando que la próxima pandemia podría ser de índole climática. «El clima también provoca alteraciones en los ecosistemas» y «el cambio climático ya está generando nuevas enfermedades», por lo que «el confinamiento climático podría ser una realidad», aseveró.
Finalmente, Pérez Losa destacó el papel de la enfermera, una figura que «suele ser desconocida». «Exigimos la necesidad de ser especialistas en Urgencias y Emergencias, al igual que los médicos«, demandó, acentuando que la enfermera con esta especialización «posee habilidades distintas a otras áreas de la Enfermería» y también contribuye con «educación para la salud».
«Luchamos por la especialidad para, primero, obtener una formación como Enfermera Interna Residente (EIR)» y, «posteriormente, para contar con esta especialización y recibir formación específica en Urgencias y Emergencias», enfatizó, subrayando que esta especialista trabaja en ambulancias, centros de coordinación, realiza consultas telefónicas y organiza el trabajo de otras ambulancias. «También hay enfermeras en hospitales, llevando a cabo el triaje hospitalario», concluyó.
Para más información, puedes visitar los siguientes enlaces sobre SEMES y el impacto del calor en la salud.



