MADRID, 1 Ene. –
Todos hemos sentido que perseguir un objetivo significativo se convierte en un reto casi imposible. Los obstáculos se acumulan, las dudas se apilan y, de repente, la pregunta «¿seré capaz de lograrlo?» se vuelve más fuerte que nuestra propia determinación. No importa cuánto queramos avanzar: la mente se transforma en un enemigo silencioso.
Con 2026 recién comenzado, muchos nos proponemos objetivos importantes: cambiar de carrera, mejorar hábitos o alcanzar un sueño largamente postergado. Sin embargo, la clave no siempre reside en la motivación o en reforzar la confianza: ¿y si la clave está en observar nuestras dudas de un manera diferente?
LA DUDA QUE PUEDE IMPULSARTE
Inducir **dudas sobre las propias dudas** puede incrementar el compromiso con los objetivos personales a largo plazo, facilitando su consecución, según un estudio de la Universidad Estatal de Ohio en Estados Unidos. Este sugiere que cuestionar la validez de las propias inseguridades puede fortalecer la determinación para alcanzar metas de identidad, especialmente aquellas relacionadas con lo que una persona aspira a ser en la vida.
La investigación, publicada en la revista ‘Self and Identity’, fue liderada por el profesor de Psicología Patrick Carroll, quien se interesó en descubrir qué ocurre cuando las personas enfrentan una ‘crisis de acción’ al perseguir un objetivo de identidad: un objetivo a largo plazo enfocado en quién se desea llegar a ser en la vida.
¿QUÉ SE CONSIDERA UNA CRISIS DE ACCIÓN?
Una ‘crisis de acción’ es un conflicto de decisiones en el cual no estás seguro de querer continuar persiguiendo el objetivo; por ejemplo, querer ser médico podría, debido a las dificultades y el esfuerzo necesarios, convertirse en un objetivo de identidad que lleve a una crisis de acción.
El estudio revela que cuando las personas, preocupadas por alcanzar un objetivo de identidad, son inducidas a experimentar lo que se denomina **duda metacognitiva**, en realidad se comprometen más a lograr su meta.
«Lo que se encontró es que inducir dudas sobre las propias dudas puede ofrecer una fórmula para la confianza. Al perseguir objetivos de identidad, inevitablemente surgen obstáculos. Puede llegar un punto en que el obstáculo sea lo suficientemente grande como para generar dudas sobre si se debe continuar«, señala Carroll.
La mayoría de las investigaciones sobre el tema se han centrado en estas dudas y cómo pueden influir en si las personas siguen adelante con sus objetivos. Pero basándose en trabajos previos realizados por otros investigadores, Carroll se propuso examinar la **duda metacognitiva**, que es la percepción de certeza que tiene una persona sobre la validez de sus pensamientos.
En el caso de esta investigación, una persona puede dudar de si podrá alcanzar su objetivo. Pero ¿qué pasaría si se le induce a cuestionar si sus dudas son válidas?
ESTUDIO EN CASI 300 PERSONAS
Carroll realizó dos estudios. Uno incluyó a 267 personas que participaron en línea. Primero, completaron una escala de crisis de acción sobre su objetivo personal más importante, que incluía preguntas como ‘Dudo si debería seguir luchando por mi objetivo o desvincularme de él’. Los participantes respondieron en una escala que iba desde ‘totalmente en desacuerdo’ hasta ‘totalmente de acuerdo’.
Posteriormente, se les indicó que participarían en un segundo estudio, no relacionado, sobre el efecto de ejercicios de escritura. A la mitad de los participantes se les pidió que escribieran sobre una ocasión en la que sintieron confianza en su pensamiento, mientras que a la otra mitad se les pidió que escribieran sobre una ocasión en la que experimentaron dudas sobre su pensamiento.
Después del ejercicio de escritura, todos los participantes debieron calificar su grado de compromiso con el logro de su objetivo personal más importante, en una escala de ‘nada comprometido’ a ‘muy comprometido’.
DUDA MÁS DUDA EQUIVALE A MENOS DUDA
Los resultados mostraron que el ejercicio de escritura permitió a las personas sentirse más seguras o más dudosas sobre sus propios pensamientos en relación a su objetivo de identidad, incluso si el ejercicio no estaba directamente relacionado con sus metas.
Así funcionó: los participantes que dudaban de su objetivo de identidad, y luego escribieron sobre una experiencia que les permitió sentirse seguros, mostraron menos compromiso con su objetivo. En otras palabras, el ejercicio de escritura les otorgó más confianza en sus dudas respecto al logro de su objetivo.
Por otro lado, aquellos que dudaban de su objetivo y escribieron sobre esa experiencia, en realidad mostraron un mayor compromiso con sus metas. Escribir sobre la duda les llevó a cuestionar sus propias dudas acerca de la consecución de su objetivo.
En cierto sentido, podría parecer que la duda es acumulativa. Duda más duda equivaldría a más duda. Pero este estudio reveló lo opuesto: Duda más duda equivale a menos duda.
Carroll replicó los hallazgos en otro estudio, con 130 estudiantes universitarios, utilizando una forma diferente de inducir la duda. En este estudio, Carroll adoptó una técnica desarrollada por investigadores de la Universidad Estatal de Ohio, donde los participantes completaron la escala de crisis de acción con la mano no dominante.
«Investigaciones previas demostraron que el uso de la mano no dominante hace que los participantes duden de sus propios pensamientos, ya que su escritura temblorosa les señala que sus pensamientos podrían ser inválidos», afirma Carroll. Y esto es exactamente lo que descubrió este estudio.
En dos estudios diferentes, los investigadores hallaron que inducir la duda metacognitiva puede llevar a las personas a cuestionar sus propias dudas. En la práctica, puede ser difícil para las personas inducir dudas sobre sus propias dudas. Una razón por la que funcionó en este estudio es que los participantes no eran conscientes de que la inducción de dudas estaba relacionada con sus inseguridades sobre el objetivo.
Esto podría resultar más efectivo si otra persona (un terapeuta, un maestro, un amigo o un familiar) ayuda a una persona a cuestionar sus propios pensamientos y dudas. «No deseas que la persona sea consciente de que estás induciéndola a cuestionar sus dudas sobre sus objetivos«, explica Carroll, quien añade que esta técnica debe aplicarse con cuidado, ya que podría socavar el buen juicio si se utiliza en exceso o de manera incorrecta.
Si deseas que tus metas de 2026 realmente se concreten, cuestionar tus dudas podría ser el primer paso que muchos pasan por alto.
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