
MADRID, 31 Ene. –
Las hormonas son sustancias químicas que circulan por el cuerpo enviando señales para que todo funcione de manera coordinada y ordenada en nuestro organismo desde antes del nacimiento. Dentro de estas se encuentran las hormonas sexuales: la testosterona, la progesterona y los estrógenos.
La doctora Paloma Gil, especialista en Endocrinología y Nutrición, en su libro El poder invisible de tus hormonas, destaca que estas no solo moldean nuestros comportamientos y emociones, sino que también esculpen nuestras características físicas.
“Aunque se suele relacionar a las hormonas con los cambios emocionales de la mujer, las hormonas fluctúan y afectan tanto a nuestra mente como a nuestro cuerpo. (…) Por lo tanto, el estado emocional de los hombres también se ve influenciado por sus altibajos hormonales”, advierte.
En cuanto a la vida sexual, indica que el déficit de hormonas sexuales puede disminuir, por ejemplo, el deseo sexual, y la falta de estas puede llevar a la impotencia en hombres, afectando sus relaciones sexuales.
Dentro de un rango normal, el ciclo menstrual está diseñado para aumentar el deseo sexual alrededor de la ovulación, mientras que el deseo en los hombres permanece activo, puesto que siempre podrían dejar a alguien ‘embarazada’.
La doctora Gil menciona que, en las mujeres, las hormonas sexuales afectan no solo el deseo sexual, sino también aspectos como la lubricación vaginal, la fertilidad, el embarazo, el parto, el posparto y la lactancia.
“Es importante conocer las hormonas para conocernos a nosotros mismos y entender por qué ocurren ciertas cosas, especialmente para las mujeres que experimentan un constante vaivén hormonal. Sin embargo, esto también es crucial para los hombres. A menudo se subestima la importancia de las hormonas en los hombres. Y la disminución de hormonas sexuales relacionada con la edad está vinculada a enfermedades mentales en ambos sexos. Las hormonas desempeñan un papel esencial en la salud mental”, aclara la doctora Paloma Gil.
MICROBIOTA Y HORMONAS SEXUALES
Asimismo, resalta que no solo la microbiota influye en nuestras hormonas, sino que las hormonas sexuales, especialmente los estrógenos y la progesterona, modulan la composición de nuestra microbiota intestinal y vaginal, lo que impacta funciones inmunológicas y metabólicas claves en la salud femenina.
Los cambios hormonales durante el ciclo menstrual, el embarazo o la menopausia alteran significativamente nuestra microbiota, predisponiendo a las mujeres a patologías como la vaginosis bacteriana, obesidad o diabetes gestacional.
Además, alteraciones en la microbiota intestinal se asocian con niveles bajos de testosterona, lo que afecta la libido, el estado de ánimo y la función muscular.
CONSEJOS PARA CUIDAR TUS HORMONAS SEXUALES
Considerando lo anterior, la especialista ofrece una serie de consejos para cuidar nuestras hormonas sexuales:
·Mantener un estilo de vida saludable, ya que esto favorece nuestra salud reproductiva. “La ovulación, el deseo sexual, la calidad del esperma o del óvulo, todo está regulado por el equilibrio hormonal”, añade.
·Escuchar tu ciclo menstrual y no sufrir por él: “Tus hormonas cambian cada mes y con ellas también lo hacen tu cuerpo y mente. Aprender a identificar tus fases puede ayudarte a organizar tu energía, priorizar tu autocuidado y tomar decisiones más conscientes”, resalta la doctora.
·Tus hormonas influyen más de lo que crees en cómo te sientes y en cómo se sienten los que te rodean. “Si notas algo raro, ten paciencia; tal vez sus hormonas no estén equilibradas. Y si eres tú quien se siente diferente, intenta postergar cuestiones complicadas”, aconseja.



