
MADRID, 10 Oct. –
El síndrome del túnel carpiano ocurre cuando el nervio mediano, un nervio crucial que atraviesa el antebrazo mediante un espacio estrecho en la muñeca conocido como túnel carpiano, se ve comprimido.
Este síndrome está relacionado con movimientos repetitivos de la muñeca y las manos que causan entumecimiento, hormigueo, debilidad y dolor. Las investigaciones indican que esta condición afecta aproximadamente entre el 5 y el 10 por ciento de la población en algún momento de su vida, y su incidencia está en aumento.
Actualmente, la inyección de corticosteroides, un tratamiento común para disminuir la inflamación y aliviar la presión sobre el nervio, presenta varias limitaciones. La principal preocupación es que las inyecciones convencionales de esteroides para el síndrome del túnel carpiano generalmente ofrecen solo un alivio temporal, lo que requiere repetidas aplicaciones.
UNA TÉCNICA GUIADA POR ECOGRAFÍA OFRECE ALIVIO A LARGO PLAZO
Una técnica mínimamente invasiva que utiliza ultrasonido proporciona un alivio a largo plazo para los pacientes con síndrome del túnel carpiano, generando menos efectos secundarios en comparación con los esteroides, de acuerdo con un reciente estudio realizado por expertos del University College of Medical Sciences y del Hospital Guru Teg Bahadur en Delhi, India.
El estudio, publicado en la revista ‘Radiology’ de la Sociedad Radiológica de América del Norte (RSNA), fue co-dirigido por la doctora Anupama Tandon, quien es profesora en el departamento de Radiodiagnóstico e Imagenología del University College of Medical Sciences y del Hospital Guru Teg Bahadur en Delhi.
La doctora Tandon menciona que los tratamientos tradicionales con esteroides pueden causar efectos adversos como cambios locales en la piel, pérdida de grasa y debilitamiento de los tendones.
LA HIDRODISECCIÓN: UNA ALTERNATIVA SIN CORTICOIDES
La hidrodisección nerviosa es una alternativa libre de esteroides que implica la inyección cuidadosa de un líquido alrededor del nervio afectado, guiada por ecografía, para liberarlo de adherencias circundantes y mejorar su movilidad. Aunque la hidrodisección se emplea comúnmente junto a tratamientos con esteroides, poca información hay sobre su efectividad como tratamiento independiente.
Para investigar más, la doctora Tandon y su equipo realizaron un ensayo controlado aleatorio con 63 pacientes diagnosticados con síndrome del túnel carpiano que no habían respondido a los tratamientos convencionales.
Los participantes se dividieron en tres grupos iguales. Dos grupos se sometieron a una hidrodisección del nervio mediano guiada por ultrasonido: uno recibió solo solución salina normal, y el otro, una mezcla de solución salina normal y corticosteroide. El tercer grupo recibió únicamente una inyección de corticosteroide guiada por ultrasonido.
Los investigadores evaluaron a los pacientes clínicamente mediante escalas estandarizadas de síntomas, función y dolor. También evaluaron la zona del nervio mediano mediante ecografía a las cuatro, doce y veinticuatro semanas posteriores al tratamiento.
Los tres grupos mostraron una mejora significativa a las cuatro semanas tras el tratamiento. Sin embargo, los beneficios de la hidrodisección se mantuvieron y continuaron intensificándose en los períodos de seguimiento posteriores.
«A las 12 semanas y a los 6 meses, ambos grupos sometidos a hidrodisección mostraron una mayor mejora clínica y funcional, mientras que los pacientes que solo recibieron la inyección de corticosteroides experimentaron una recurrencia de los síntomas, lo que sugiere que el beneficio inicial fue breve», comenta la doctora Tandon.
La adición de corticosteroides a la solución inyectable para hidrodisección no otorgó un beneficio adicional significativo a largo plazo en comparación con la hidrodisección realizada con solución salina sola.
Los hallazgos ecográficos confirmaron los resultados clínicos, con una reducción del área de sección transversal del nervio mediano de aproximadamente entre un 43% y un 45% tras la hidrodisección, en contraste con alrededor del 15% tras la inyección de corticosteroides sola, lo que señala una mayor disminución de la inflamación del nervio.
«La mayoría de nuestros pacientes habían padecido el síndrome del túnel carpiano durante varios meses o incluso años sin obtener alivio significativo a pesar de intentar tratamientos como analgésicos, férulas, cambios de estilo de vida y corticosteroides», enfatiza la doctora Tandon.
«Fue sorprendente descubrir que un procedimiento sencillo de disección del nervio mediano bajo guía ecográfica usando solución salina normal proporcionó un alivio prolongado».
El procedimiento duró solo 15 minutos en promedio y fue bien tolerado por los pacientes. No se observaron complicaciones significativas, ni inmediatas ni a largo plazo. Los resultados de las encuestas mostraron que los pacientes estaban muy satisfechos con el procedimiento. Su costo fue bajo, no requirió anestesia ni hospitalización, permitiendo a los pacientes regresar a sus labores en una hora.
LA TÉCNICA PODRÍA RETRASAR O EVITAR LA CIRUGÍA
Los resultados sugieren un papel más importante de la hidrodisección como tratamiento para una afección cuya prevalencia está en aumento globalmente.
En resumen, el estudio indica que la hidrodisección guiada por ultrasonido es un tratamiento seguro y mínimamente invasivo que puede ofrecer una mejora clínica y morfológica sostenida en pacientes con síndrome del túnel carpiano refractario. Por lo tanto, sostiene la doctora Tandon, «la hidrodisección se posiciona como una opción mínimamente invasiva para el síndrome del túnel carpiano leve a moderado y puede posponer e incluso evitar la cirugía».
Los investigadores sugieren la necesidad de futuros estudios multicéntricos con cohortes más amplias y un seguimiento más extenso. Ya han comenzado un estudio que compara la eficacia a largo plazo de diferentes soluciones inyectables en la hidrodisección para el síndrome del túnel carpiano, como la dextrosa contra la solución salina.
«Este ensayo incluye un período de seguimiento prolongado para evaluar los resultados a largo plazo de los pacientes y determinar la verdadera durabilidad del tratamiento», concluye Tandon.



