
– Thomas Krych / Zuma Press / Europa Press / Contact
MADRID 30 Jun. –
El **primer ministro del Reino Unido**, Keir Starmer, ha presentado este martes el anticipado plan de gasto militar que espera captar más de 15.000 millones de libras (más de 17.000 millones de euros), situando a Reino Unido en el 4,2% del PIB en inversión militar, cerca del 5% comprometido el año anterior en la cumbre de la OTAN.
«Estamos implementando el **mayor incremento sostenido del gasto en defensa** desde la década de 1980. Anuncio que, como parte del Plan de Inversión en Defensa, incrementaremos esa cifra en 15.000 millones de libras, estableciendo un nuevo récord de inversión», anunció el ‘premier’ británico en un evento para revelar un programa que el Reino Unido quería lanzar antes de la cumbre de líderes de la OTAN en Ankara la próxima semana, y que ha estado rodeado de polémica debido a desavenencias con el exministro de Defensa John Healy, quien renunció.
El plan de Starmer, que dejará el cargo este verano tras anunciar su dimisión bajo presiones internas en el Partido Laborista, representa un gasto de 300.000 millones de libras (aproximadamente 348.290 millones de euros) en los próximos cuatro años para «respaldar a las Fuerzas Armadas y reforzar la seguridad nacional».
Frente al debate sobre las cifras del plan, tras críticas de Healy sobre la insuficiencia del programa, ha defendido que hasta 2029 hay un aumento proyectado del 27% del presupuesto, que elevará el gasto militar hasta el 2,7%, «una trayectoria que permitirá alcanzar el 3% en la próxima legislatura».
Sin embargo, en cuanto al gasto total en defensa, teniendo en cuenta que los parámetros de la OTAN incluyen inversiones en infraestructura y seguridad energética, este plan posiciona a Reino Unido en el 4,2% de dicho compromiso, según defendió Starmer. «Desde cualquier perspectiva, es una transformación histórica de gran magnitud para nuestro país, un legado del que estoy orgulloso», expresó.
El líder laborista enmarcó este plan de aumento militar como una respuesta a la disuasión ante la amenaza de la seguridad de «Estados extranjeros» que tienen como «objetivo» el país. «Matones contratados por potencias extranjeras están detrás de actos de violencia, vandalismo e incendios en nuestras calles; las campañas de desinformación buscan dividir y alimentar el desorden, propagando mentiras y socavando nuestra democracia», enumeró.
En este contexto, destacó que la **paradoja de la paz** es que «la mejor manera de evitar una guerra es prepararse para ella», resaltando que a nivel internacional se vive un rearme y que «la agresión está en aumento».
Este plan llega en un periodo de incertidumbre política y cuando Starmer ha anunciado su dimisión, que se formalizará en las próximas semanas al concluir el proceso de primarias laboristas. Cuando se le preguntó si había discutido este programa con su posible sucesor, Andy Burnham, evitó entrar en detalles y se limitó a afirmar que nadie discute que la revisión de la inversión militar era necesaria.
«Cualquier primer ministro querrá conocer de qué capacidades dispone en este momento y cualquier primer ministro laborista querría respaldarla», afirmó, reiterando que «el primer deber» de cualquier líder es «garantizar la defensa y la seguridad del país».
INVERSIÓN EN ARMADA, CAZAS Y NUEVAS TECNOLOGÍAS
El **primer ministro británico** ha contextualizado este programa en las necesidades de seguridad del país, insistiendo en que «hará que el pueblo británico esté más seguro». «Concentrará nuestros recursos donde más se necesita», afirmó, tras subrayar que impulsará una «transformación generacional» de las Fuerzas Armadas británicas.
En el esfuerzo por «modernizar y equipar» al Ejército, está planeada la compra de al menos seis buques de guerra ‘híbridos’ que permitirán a la Armada coordinar sistemas no tripulados en aire, superficie y mar para proporcionar una defensa aérea más robusta. Además, se contempla la construcción de nuevos submarinos y el desarrollo de una nueva ojiva nuclear de fabricación británica como elementos de disuasión de las fuerzas británicas.
En términos de Fuerza Aérea, se ha confirmado la adquisición de doce cazas F-35A. «Mantendremos nuestro rol en asegurar la seguridad de Reino Unido y Europa, dejándolo en una posición mucho más sólida y segura», concluyó.


