
MADRID, 7 Mar. –
Las personas con dolor de espalda crónico perciben los sonidos cotidianos de manera distinta y más intensa que aquellos sin esta condición, según un nuevo estudio de la Universidad de Colorado Anschutz.
El estudio, publicado en la revista ‘Annals of Neurology’, establece un vínculo entre esta hipersensibilidad sonora y cambios medibles en el cerebro, indicando que el dolor de espalda crónico impacta más allá de la región lumbar.
“Nuestros hallazgos corroboran lo que muchos pacientes han estado reportando: que los sonidos diarios son percibidos con mayor aspereza e intensidad. Los cerebros responden de manera diferente en regiones que procesan tanto la intensidad del sonido como su carga emocional», comenta el doctor Yoni Ashar, coautor del estudio.
Indica que esto subraya que el dolor de espalda crónico trasciende el área física, destacando que hay una amplificación sensorial en el cerebro que sugiere que podrían existir tratamientos efectivos para mitigar esa percepción aumentada.
Los investigadores compararon las respuestas neuronales y autodeclaradas de 142 adultos con dolor de espalda crónico a las de 51 controles sin dolor. Todos los participantes, incluidos los del grupo control, se sometieron a estudios de imagen cerebral.
Durante la resonancia magnética, los participantes realizaron diversas tareas, como escuchar sonidos, mientras reportaban qué tan desagradables les parecían y se medía la intensidad de las respuestas en áreas cerebrales clave.
Las diferencias observadas fueron significativas, evidenciando que los participantes con dolor crónico respondieron con mayor intensidad que el 84% de los individuos sin dolor.
Los exámenes de imagen revelaron que estas variaciones no se limitaban a las primeras etapas del procesamiento auditivo, sino que se observaban en áreas superiores del cerebro, incluyendo respuestas más potentes en la corteza auditiva y la ínsula, así como menor actividad en partes del cerebro que regulan reacciones, como la corteza prefrontal medial.
OPCIONES DE TRATAMIENTO DISPONIBLES
Los investigadores exploraron diversas opciones de tratamiento y agruparon a los participantes con dolor de espalda crónico en tres categorías: terapia de reprocesamiento del dolor (PRT), que ayuda a los pacientes a reinterpretar el dolor como resultado de una amplificación cerebral en lugar de solo problemas físicos; tratamiento placebo, que consistía en una inyección de solución salina; y atención habitual, donde continuaban con su tratamiento previo.
Se determinó que, de todos los métodos, la Terapia de Reprocesamiento del Dolor fue la más efectiva. Esta no solo disminuyó la actividad cerebral exacerbada al sonido, sino que también promovió una mayor actividad en las áreas responsables de regular experiencias desagradables.
“Esto indica que la exageración de las respuestas sensoriales en el cerebro puede ser tratados psicológicamente, lo que transforma esta sensibilidad en algo tratable”, sostiene Ashar.
“Estos hallazgos refuerzan la evidencia creciente de que el dolor de espalda crónico no es únicamente un problema localizado en la espalda, sino que el cerebro juega un papel vital al amplificar diferentes sensaciones”, añade.
Estudios previos de Ashar encontraron que la terapia de reprocesamiento del dolor logró que dos tercios de los participantes con dolor de espalda crónico se sintieran libres o casi libres de dolor tras el tratamiento, en contraste con el 20% de mejora observada en el grupo placebo.
La investigación también señala preguntas cruciales sobre si esta sensibilidad aumentada es causa del dolor de espalda crónico o si representa una predisposición hacia su desarrollo. La evidencia preliminar indica que las personas con mayor sensibilidad sensorial pueden ser más susceptibles al dolor crónico post-lesión. No está claro si esta amplificación se manifiesta en otros sentidos como la vista, olfato o gusto, o si también se presenta en otras condiciones de dolor crónico.
Los autores planean en su próximo estudio evaluar la sensibilidad en otros sentidos para determinar la extensión de esta amplificación y si una región central del cerebro podría ser responsable de ella en todos los sentidos.



